El-Sayed, el giro radical que el demócrata acepta
Puede ser el primer senador musulmán. Llama genocidio a Gaza, equipara a Israel con Hamás y Obama lo apoya. El Partido de siempre ya no está
Abdul El-Sayed puede ser el primer senador musulmán en la historia de Estados Unidos. Ganó la primaria demócrata de Michigan en agosto por un punto, 48.5 % a 47.5 %, frente a la congresista Haley Stevens, moderada y pro-Israel. Ahora enfrenta a Mike Rogers el 3 de noviembre en un estado que puede decidir el control del Senado. Su campaña habla de bajar costos y de Medicare for All. Sus declaraciones sobre Israel y Gaza son las que han puesto el foco.
Por qué importa. En una entrevista reciente describió las operaciones militares israelíes en Gaza como “sed de sangre” y acusó al liderazgo israelí de cometer genocidio. En otra conversación dijo que el liderazgo de Israel es “tan malvado como Hamás”.
- Ha reconocido crímenes de guerra de Hamás, pero mantiene la equiparación. Se opone a la ayuda militar estadounidense sin condiciones y ha evitado responder de forma directa si Israel tiene derecho a existir.
- A principios de mes se marchó cuando un periodista le preguntó por qué no había emitido un comunicado en el tercer aniversario del 7 de octubre.
- No son frases de un mitin caliente. Son posiciones repetidas.
Lo indispensable. El sábado, en un acto de campaña, un asistente le gritó: “Abdul, ¿renunciarás a los Hermanos Musulmanes?”. El-Sayed respondió que sí, “absolutamente”, y a continuación preguntó por qué se lo preguntaban, acusó al hombre de asumir doble lealtad por ser él musulmán, y comparó la escena con los ataques a Kennedy por católico.
- Dijo que tenía tres años cuando sus padres se divorciaron, que no vio a su madre durante años y que fue criado por su padre. No hay evidencia pública de que él haya jurado lealtad a la organización.
- Sí hay tweets antiguos de una media hermana sobre la militancia de la madre en los años 70 en Egipto, y hay un artículo suyo de 2011 en el que pedía a la administración Obama apoyar la revolución egipcia y minimizaba el riesgo de que cayera en manos de los Hermanos Musulmanes. Trump lo ha llamado “jihadista”. Tuberville, “terrorista”.
- Él responde que es islamofobia y que prefiere hablar del costo de la vida. Muchos, dentro y fuera del partido, le piden una desvinculación más clara y menos condicional. La que dio el sábado vino envuelta en la acusación al que preguntaba.
Datos clave. Barack Obama lo llamó días después de la primaria. Hablaron de unificar al partido. El-Sayed lo describió como una conversación “cálida” y un honor. Obama es selectivo.
- Que llame al que acaba de derrotar a la candidata moderada respaldada por el establishment de Washington marca el giro. El Partido Demócrata que durante décadas mantuvo una línea de apoyo a Israel, con matices, ahora tiene como nominado en un estado bisagra a quien usa la palabra genocidio y equipara gobiernos.
- AIPAC gastó más de 30 millones intentando frenarlo en la primaria y vuelve a meter dinero en su contra. No bastó.
- El cambio no es solo de un candidato. Es de quién puede ganar una primaria demócrata en 2026.
Ahora qué. El análisis no pide que El-Sayed deje de ser musulmán ni que oculte su fe. Pide que el Partido Demócrata recupere la moderación que tuvo cuando era el de Kennedy o el de Clinton en política exterior.
- Un senador que llama genocidio a la respuesta de Israel tras el 7 de octubre, que equipara a su liderazgo con Hamás y que convierte cada pregunta sobre los Hermanos Musulmanes en una acusación de islamofobia, no es la continuidad de ese partido. Es la prueba de cuánto se ha movido. Michigan votará el 3 de noviembre. El resto del país verá si ese giro se consolida en el Senado.
El-Sayed, el giro radical que el demócrata acepta
Puede ser el primer senador musulmán. Llama genocidio a Gaza, equipara a Israel con Hamás y Obama lo apoya. El Partido de siempre ya no está
Abdul El-Sayed puede ser el primer senador musulmán en la historia de Estados Unidos. Ganó la primaria demócrata de Michigan en agosto por un punto, 48.5 % a 47.5 %, frente a la congresista Haley Stevens, moderada y pro-Israel. Ahora enfrenta a Mike Rogers el 3 de noviembre en un estado que puede decidir el control del Senado. Su campaña habla de bajar costos y de Medicare for All. Sus declaraciones sobre Israel y Gaza son las que han puesto el foco.
Por qué importa. En una entrevista reciente describió las operaciones militares israelíes en Gaza como “sed de sangre” y acusó al liderazgo israelí de cometer genocidio. En otra conversación dijo que el liderazgo de Israel es “tan malvado como Hamás”.
- Ha reconocido crímenes de guerra de Hamás, pero mantiene la equiparación. Se opone a la ayuda militar estadounidense sin condiciones y ha evitado responder de forma directa si Israel tiene derecho a existir.
- A principios de mes se marchó cuando un periodista le preguntó por qué no había emitido un comunicado en el tercer aniversario del 7 de octubre.
- No son frases de un mitin caliente. Son posiciones repetidas.
Lo indispensable. El sábado, en un acto de campaña, un asistente le gritó: “Abdul, ¿renunciarás a los Hermanos Musulmanes?”. El-Sayed respondió que sí, “absolutamente”, y a continuación preguntó por qué se lo preguntaban, acusó al hombre de asumir doble lealtad por ser él musulmán, y comparó la escena con los ataques a Kennedy por católico.
- Dijo que tenía tres años cuando sus padres se divorciaron, que no vio a su madre durante años y que fue criado por su padre. No hay evidencia pública de que él haya jurado lealtad a la organización.
- Sí hay tweets antiguos de una media hermana sobre la militancia de la madre en los años 70 en Egipto, y hay un artículo suyo de 2011 en el que pedía a la administración Obama apoyar la revolución egipcia y minimizaba el riesgo de que cayera en manos de los Hermanos Musulmanes. Trump lo ha llamado “jihadista”. Tuberville, “terrorista”.
- Él responde que es islamofobia y que prefiere hablar del costo de la vida. Muchos, dentro y fuera del partido, le piden una desvinculación más clara y menos condicional. La que dio el sábado vino envuelta en la acusación al que preguntaba.
Datos clave. Barack Obama lo llamó días después de la primaria. Hablaron de unificar al partido. El-Sayed lo describió como una conversación “cálida” y un honor. Obama es selectivo.
- Que llame al que acaba de derrotar a la candidata moderada respaldada por el establishment de Washington marca el giro. El Partido Demócrata que durante décadas mantuvo una línea de apoyo a Israel, con matices, ahora tiene como nominado en un estado bisagra a quien usa la palabra genocidio y equipara gobiernos.
- AIPAC gastó más de 30 millones intentando frenarlo en la primaria y vuelve a meter dinero en su contra. No bastó.
- El cambio no es solo de un candidato. Es de quién puede ganar una primaria demócrata en 2026.
Ahora qué. El análisis no pide que El-Sayed deje de ser musulmán ni que oculte su fe. Pide que el Partido Demócrata recupere la moderación que tuvo cuando era el de Kennedy o el de Clinton en política exterior.
- Un senador que llama genocidio a la respuesta de Israel tras el 7 de octubre, que equipara a su liderazgo con Hamás y que convierte cada pregunta sobre los Hermanos Musulmanes en una acusación de islamofobia, no es la continuidad de ese partido. Es la prueba de cuánto se ha movido. Michigan votará el 3 de noviembre. El resto del país verá si ese giro se consolida en el Senado.
