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EE. UU. da un ultimátum a Irán: dos semanas para lograr un acuerdo

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Isabel Ortiz
18 de febrero, 2026
El gobierno de EE.UU. elevó la presión sobre Irán tras una nueva ronda de conversaciones indirectas en Ginebra. El vicepresidente JD Vance advirtió que Teherán tiene dos semanas para responder a las exigencias centrales de Washington. Aunque ambas partes hablan de avances, las diferencias siguen siendo profundas.
 
Es noticia. Tras los contactos en Ginebra, el vicepresidente JD Vance lanzó una advertencia directa: Irán dispone de dos semanas para cumplir las líneas rojas fijadas por el presidente Donald Trump. Las conversaciones, mediadas indirectamente, no lograron un avance decisivo.
  • Vance afirmó a Fox News que los diálogos fueron “productivos en algunos aspectos”, pero insuficientes en temas clave, especialmente en el enriquecimiento de uranio, que Washington exige detener por completo.
  • Según medios estadounidenses, la Casa Blanca evalúa una operación militar a gran escala si fracasa la vía diplomática. Un asesor citó una “90% probabilidad” de acción en semanas próximas.
  • Se reporta que funcionarios estadounidenses esperan propuestas escritas iraníes en el plazo de dos semanas para cerrar brechas pendientes.
 
Qué destacar. Aunque la presión pública aumentó, las delegaciones sostienen que existe una base mínima para continuar negociando. El canciller iraní Abbas Araghchi describió las reuniones como sustantivas y habló de principios orientadores comunes.
  • Araghchi afirmó que hubo “acuerdo general” sobre ciertos lineamientos y que comenzará el intercambio de borradores. Sin embargo, reconoció que el proceso se ralentizará al entrar en la fase técnica.
  • Desde Washington, el secretario de Estado Marco Rubio insistió en que cualquier pacto debe implicar el desmantelamiento del programa nuclear iraní, incluida su capacidad de enriquecimiento.
  • La exigencia estadounidense va más allá del tema nuclear: incluye límites a misiles balísticos y el fin del respaldo iraní a grupos aliados en la región, condiciones que Teherán considera inaceptables.
 
Punto de fricción. El principal choque radica en el alcance del acuerdo. Mientras EE. UU. demanda “cero enriquecimiento”, Irán sostiene que esa opción “no está sobre la mesa”. El líder supremo Ali Khamenei rechazó negociar bajo esa premisa.
  • El viceministro iraní Majid Takht-Ravanchi declaró a la BBC que la pelota está “en la cancha de Estados Unidos” y pidió pruebas de que Washington quiere levantar sanciones.
  • Teherán ofreció diluir su reserva de uranio enriquecido al 60% como gesto de compromiso, pero evitó confirmar si enviará al extranjero más de 400 kilos acumulados.
  • Khamenei advirtió que si el resultado de negociar es renunciar a la energía nuclear, “no hay espacio” para el diálogo, marcando un límite político interno difícil de revertir.
 
Ahora qué. Mientras la diplomacia avanza con cautela, el despliegue militar estadounidense en la región refuerza el mensaje de presión. La administración Trump incrementó su presencia naval y aérea como respaldo a la negociación.
  • El portaaviones USS Abraham Lincoln opera en el mar Arábigo, y el USS Gerald R. Ford fue redirigido hacia Medio Oriente, sumándose a sistemas antimisiles Patriot y THAAD.
  • Más de 100 aeronaves de transporte C-17 han trasladado defensas adicionales a bases en Qatar y Arabia Saudita, según datos de seguimiento militar.
  • Irán respondió con advertencias: un comandante naval insinuó que podría cerrar el estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial, elevando el riesgo de una escalada regional.

EE. UU. da un ultimátum a Irán: dos semanas para lograr un acuerdo

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Isabel Ortiz
18 de febrero, 2026
El gobierno de EE.UU. elevó la presión sobre Irán tras una nueva ronda de conversaciones indirectas en Ginebra. El vicepresidente JD Vance advirtió que Teherán tiene dos semanas para responder a las exigencias centrales de Washington. Aunque ambas partes hablan de avances, las diferencias siguen siendo profundas.
 
Es noticia. Tras los contactos en Ginebra, el vicepresidente JD Vance lanzó una advertencia directa: Irán dispone de dos semanas para cumplir las líneas rojas fijadas por el presidente Donald Trump. Las conversaciones, mediadas indirectamente, no lograron un avance decisivo.
  • Vance afirmó a Fox News que los diálogos fueron “productivos en algunos aspectos”, pero insuficientes en temas clave, especialmente en el enriquecimiento de uranio, que Washington exige detener por completo.
  • Según medios estadounidenses, la Casa Blanca evalúa una operación militar a gran escala si fracasa la vía diplomática. Un asesor citó una “90% probabilidad” de acción en semanas próximas.
  • Se reporta que funcionarios estadounidenses esperan propuestas escritas iraníes en el plazo de dos semanas para cerrar brechas pendientes.
 
Qué destacar. Aunque la presión pública aumentó, las delegaciones sostienen que existe una base mínima para continuar negociando. El canciller iraní Abbas Araghchi describió las reuniones como sustantivas y habló de principios orientadores comunes.
  • Araghchi afirmó que hubo “acuerdo general” sobre ciertos lineamientos y que comenzará el intercambio de borradores. Sin embargo, reconoció que el proceso se ralentizará al entrar en la fase técnica.
  • Desde Washington, el secretario de Estado Marco Rubio insistió en que cualquier pacto debe implicar el desmantelamiento del programa nuclear iraní, incluida su capacidad de enriquecimiento.
  • La exigencia estadounidense va más allá del tema nuclear: incluye límites a misiles balísticos y el fin del respaldo iraní a grupos aliados en la región, condiciones que Teherán considera inaceptables.
 
Punto de fricción. El principal choque radica en el alcance del acuerdo. Mientras EE. UU. demanda “cero enriquecimiento”, Irán sostiene que esa opción “no está sobre la mesa”. El líder supremo Ali Khamenei rechazó negociar bajo esa premisa.
  • El viceministro iraní Majid Takht-Ravanchi declaró a la BBC que la pelota está “en la cancha de Estados Unidos” y pidió pruebas de que Washington quiere levantar sanciones.
  • Teherán ofreció diluir su reserva de uranio enriquecido al 60% como gesto de compromiso, pero evitó confirmar si enviará al extranjero más de 400 kilos acumulados.
  • Khamenei advirtió que si el resultado de negociar es renunciar a la energía nuclear, “no hay espacio” para el diálogo, marcando un límite político interno difícil de revertir.
 
Ahora qué. Mientras la diplomacia avanza con cautela, el despliegue militar estadounidense en la región refuerza el mensaje de presión. La administración Trump incrementó su presencia naval y aérea como respaldo a la negociación.
  • El portaaviones USS Abraham Lincoln opera en el mar Arábigo, y el USS Gerald R. Ford fue redirigido hacia Medio Oriente, sumándose a sistemas antimisiles Patriot y THAAD.
  • Más de 100 aeronaves de transporte C-17 han trasladado defensas adicionales a bases en Qatar y Arabia Saudita, según datos de seguimiento militar.
  • Irán respondió con advertencias: un comandante naval insinuó que podría cerrar el estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial, elevando el riesgo de una escalada regional.

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