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VAC: una llave digital que pide blindaje

.
Ximena Fernández
31 de marzo, 2026

La Ventanilla Única de Construcción (VAC) ha demostrado que puede volver más predecible un proceso incierto: la obtención de licencias. Su aporte ha sido dar certeza donde antes prevalecía la discrecionalidad. El reto ahora es asegurar su permanencia en el plano político, según un panel en la Expo Real Estate 2026.

Su importancia para invertir 

La VAC atacó una de las trabas más costosas para invertir en Guatemala: la incertidumbre. Pese a ese avance, sigue sobre una base frágil: un mecanismo capaz de generar confianza aún depende de ciclos políticos.

La ventanilla nació de un acuerdo gubernativo entre el sector público y el privado, no de una política permanente. Luis Castellanos, CEO de LC Constructora, señaló que lo ideal sería institucionalizar la VAC por medio de una ley.

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Lo que ya funciona no debería quedar expuesto a renovaciones temporales ni al riesgo de retroceder con un cambio de gobierno. Para darle permanencia, hace falta respaldo político capaz de volver estable lo que hoy sigue siendo reversible.

No obstante, existen riesgos. Sin una visión de país, una iniciativa mal procesada podría ser contraproducente. Castellanos planteó esa cautela como una de las razones para crear el primer modelo bajo un convenio.

Cómo impactó la VAC

El valor de la ventanilla se refleja en el orden que introduce en un sistema cargado de requisitos, pasos dispersos y criterios fragmentados: a menor discrecionalidad, mayor capacidad de planificación. Cuando las reglas se aplican de forma uniforme, la inversión deja de depender del funcionario de turno.

Castellanos sostiene que el mayor problema del sector es la falta de certeza. Según su balance, la VAC redujo tiempos, requisitos y plazos en alrededor de 40 %.

Asegura que las licencias que antes tardaban hasta dos años hoy pueden resolverse en hasta cinco meses gracias a esta plataforma electrónica.

La ventanilla es 95 % digital y conecta nueve instituciones clave para el sector de la construcción. Al homologar criterios, el proceso se vuelve predecible.

 Qué ve Chile en la VAC y qué le falta

Nicole Solé, directora de la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios de Chile, ve en la VAC una herramienta potente, pero todavía incompleta. En comparación, la ventanilla chilena tiene un alcance transversal e integra permisos diversos.

Para Solé, el valor no está solo en digitalizar expedientes. Está en asegurar continuidad, trazabilidad y estándares homogéneos entre instituciones y municipios. Es decir: permanencia.

La diferencia clave con el modelo chileno está en el alcance. Mientras la VAC se enfoca en el sector inmobiliario, la ventanilla que describe Solé procesa trámites de distintos sectores de la economía.

La tecnología aplicada en Chile reduce la discrecionalidad y evita que la decisión dependa del funcionario de turno, porque permite leer expedientes, detectar campos faltantes y cruzar requisitos de manera más uniforme.

Blindaje político y coordinación

Si Guatemala quiere convertir la simplificación en una forma de atraer inversionistas, la VAC no debería quedarse como un piloto exitoso del sector construcción. El reto es volverla más estable, más amplia y menos dependiente del ciclo político.

El siguiente salto no es normativo, sino territorial. La certeza que ofrece la plataforma choca con un país fragmentado en 340 municipalidades, cada una con ritmos y criterios distintos.

José Ardón, director ejecutivo de la Cámara Guatemalteca de la Construcción, advierte que la discrecionalidad aún pesa en la evaluación de expedientes.

Ese reto puede resumirse en dos frentes: voluntad política y coordinación técnico-municipal. La autonomía local complica la homologación, pero también abre una oportunidad para adoptar procesos más competitivos.

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VAC: una llave digital que pide blindaje

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31 de marzo, 2026

La Ventanilla Única de Construcción (VAC) ha demostrado que puede volver más predecible un proceso incierto: la obtención de licencias. Su aporte ha sido dar certeza donde antes prevalecía la discrecionalidad. El reto ahora es asegurar su permanencia en el plano político, según un panel en la Expo Real Estate 2026.

Su importancia para invertir 

La VAC atacó una de las trabas más costosas para invertir en Guatemala: la incertidumbre. Pese a ese avance, sigue sobre una base frágil: un mecanismo capaz de generar confianza aún depende de ciclos políticos.

La ventanilla nació de un acuerdo gubernativo entre el sector público y el privado, no de una política permanente. Luis Castellanos, CEO de LC Constructora, señaló que lo ideal sería institucionalizar la VAC por medio de una ley.

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Lo que ya funciona no debería quedar expuesto a renovaciones temporales ni al riesgo de retroceder con un cambio de gobierno. Para darle permanencia, hace falta respaldo político capaz de volver estable lo que hoy sigue siendo reversible.

No obstante, existen riesgos. Sin una visión de país, una iniciativa mal procesada podría ser contraproducente. Castellanos planteó esa cautela como una de las razones para crear el primer modelo bajo un convenio.

Cómo impactó la VAC

El valor de la ventanilla se refleja en el orden que introduce en un sistema cargado de requisitos, pasos dispersos y criterios fragmentados: a menor discrecionalidad, mayor capacidad de planificación. Cuando las reglas se aplican de forma uniforme, la inversión deja de depender del funcionario de turno.

Castellanos sostiene que el mayor problema del sector es la falta de certeza. Según su balance, la VAC redujo tiempos, requisitos y plazos en alrededor de 40 %.

Asegura que las licencias que antes tardaban hasta dos años hoy pueden resolverse en hasta cinco meses gracias a esta plataforma electrónica.

La ventanilla es 95 % digital y conecta nueve instituciones clave para el sector de la construcción. Al homologar criterios, el proceso se vuelve predecible.

 Qué ve Chile en la VAC y qué le falta

Nicole Solé, directora de la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios de Chile, ve en la VAC una herramienta potente, pero todavía incompleta. En comparación, la ventanilla chilena tiene un alcance transversal e integra permisos diversos.

Para Solé, el valor no está solo en digitalizar expedientes. Está en asegurar continuidad, trazabilidad y estándares homogéneos entre instituciones y municipios. Es decir: permanencia.

La diferencia clave con el modelo chileno está en el alcance. Mientras la VAC se enfoca en el sector inmobiliario, la ventanilla que describe Solé procesa trámites de distintos sectores de la economía.

La tecnología aplicada en Chile reduce la discrecionalidad y evita que la decisión dependa del funcionario de turno, porque permite leer expedientes, detectar campos faltantes y cruzar requisitos de manera más uniforme.

Blindaje político y coordinación

Si Guatemala quiere convertir la simplificación en una forma de atraer inversionistas, la VAC no debería quedarse como un piloto exitoso del sector construcción. El reto es volverla más estable, más amplia y menos dependiente del ciclo político.

El siguiente salto no es normativo, sino territorial. La certeza que ofrece la plataforma choca con un país fragmentado en 340 municipalidades, cada una con ritmos y criterios distintos.

José Ardón, director ejecutivo de la Cámara Guatemalteca de la Construcción, advierte que la discrecionalidad aún pesa en la evaluación de expedientes.

Ese reto puede resumirse en dos frentes: voluntad política y coordinación técnico-municipal. La autonomía local complica la homologación, pero también abre una oportunidad para adoptar procesos más competitivos.

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