Tras su llegada a la Torre de Tribunales el exministro de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda, Alejandro Sinibaldi, aseguró que contará la verdad.
“Voy a clarar muchas de las mentiras que se han dicho. Muchos se aprovecharon de mi ausencia para limpiar en mí, sus actos de corrupción”, dijo el exfuncionario.
“Siempre fue mi objetivo poder presentarme ante la justicia, aclarar los errores que yo haya cometido. No será un proceso sencillo, pero mi principal objetivo será contar la verdad”, enfatizó.
“Por ejemplo, los constructores que me llamaron extorsionista, yo nunca extorsione a nadie. Los políticos y los ministros somos aves de paso”, expresó Sinibaldi.
El exministro dijo que confía en la justicia y que espera salir rápido de este proceso judicial. Además, pidió a los medios de comunicación que de manera profesional se de cobertura a las audiencias que enfrentará.
Sinibaldi se entrega a la justicia
El exministro Alejandro Sinibaldi, acusado de varios cargos de corrupción, se entregó este lunes 24 de agosto a las autoridades.
Fue el Ministerio Público (MP) quien confirmó que el exfuncionario se puso a disposición de las fuerzas de seguridad en horas de la mañana.
Sinibaldi se encontraba desaparecido desde el 21 de julio de 2016 bajo serias acusaciones de corrupción en al menos cuatro procesos judiciales distintos.
Por su parte, el ministro de Gobernación, Oliverio García Rodas, aseguró que la entrega de Sinibaldi se venía gestionado desde hace casi un mes. Esto después de que los abogados del también exdiputado se pusieran en contacto con el MP.
De acuerdo con García Rodas, Sinibaldi se encontraba en Italia, por lo que se gestionó una visa especial para que pudiera llegar a México.
Posteriormente, el exministro de Comunicaciones fue llevado a la frontera de Tapachula, para ser detenido por la Policía Internacional (Interpol) y la Policía Nacional Civil (PNC).
Algunos de los señalamientos
Sinibaldi está vinculado a cuatro casos de corrupción por millonarios desfalcos al Estado durante la campaña electoral del presidente Otto Pérez Molina. También mientras se desempeñó como ministro de Comunicaciones (2012-2014).
El exfuncionario está señalado en un caso denominado “Construcción y Corrupción”, una presunta organización criminal dedicada a cobros ilegales a empresas contratistas del Estado. También se le vincula con otros casos durante el Gobierno de Pérez Molina.
A Sinibaldi se le han decomisado más de 30 inmuebles en los últimos tres años, tras adquirirlas supuestamente con fondos ilícitos.
El 22 de julio de 2019, un Tribunal guatemalteco condenó a tres personas vinculadas con Sinibaldi y el excandidato presidencial preso en Estados Unidos, Manuel Baldizón, por su participación en el caso Odebrecht.
De acuerdo con el Tribunal de Sentencia de Mayor Riesgo “A”, los tres acusados fueron hallados culpables de operar empresas de fachada en las cuales Sinibaldi y Baldizón recibieron dinero del pago de sobornos por parte de directivos de la empresa constructora brasileña Norberto Odebrecht S.A.
Por esta causa, vinculada al caso “Construcción y Corrupción”, la judicatura impuso 6 años de cárcel por lavado de dinero al colaborador del exministro de Comunicaciones prófugo Juan Ignacio Florido, a quien también le impuso una multa de 9,3 millones de dólares.
Mientras que al abogado de Sinibaldi Juan Manuel Molina Coronado y al colaborador de Baldizón Jorge Eduardo Antillón los condenó a 6 años por lavado de dinero y 8 por asociación ilícita, además de una multa de 1,2 millones de dólares al primero y 346 mil dólares al segundo.
Estos cobros, según la investigación, consistían en porcentajes que oscilaban desde el 5 y el 15 por ciento y una de las entidades que tenía contratos con el Ministerio de Comunicaciones era la constructora Norberto Odebrecht S.A.
Los abonos, que se realizaron a través de testaferros, empresas y cuentas en varios países, como Panamá, China o Antigua y Barbuda, se repartían de la siguiente forma: 11,6 millones para Sinibaldi, 5 para Carlos Arturo Batres, prófugo, y 3 para Baldizón, de los que solo cobró 1,3 millones.
Tras su llegada a la Torre de Tribunales el exministro de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda, Alejandro Sinibaldi, aseguró que contará la verdad.
“Voy a clarar muchas de las mentiras que se han dicho. Muchos se aprovecharon de mi ausencia para limpiar en mí, sus actos de corrupción”, dijo el exfuncionario.
“Siempre fue mi objetivo poder presentarme ante la justicia, aclarar los errores que yo haya cometido. No será un proceso sencillo, pero mi principal objetivo será contar la verdad”, enfatizó.
“Por ejemplo, los constructores que me llamaron extorsionista, yo nunca extorsione a nadie. Los políticos y los ministros somos aves de paso”, expresó Sinibaldi.
El exministro dijo que confía en la justicia y que espera salir rápido de este proceso judicial. Además, pidió a los medios de comunicación que de manera profesional se de cobertura a las audiencias que enfrentará.
Sinibaldi se entrega a la justicia
El exministro Alejandro Sinibaldi, acusado de varios cargos de corrupción, se entregó este lunes 24 de agosto a las autoridades.
Fue el Ministerio Público (MP) quien confirmó que el exfuncionario se puso a disposición de las fuerzas de seguridad en horas de la mañana.
Sinibaldi se encontraba desaparecido desde el 21 de julio de 2016 bajo serias acusaciones de corrupción en al menos cuatro procesos judiciales distintos.
Por su parte, el ministro de Gobernación, Oliverio García Rodas, aseguró que la entrega de Sinibaldi se venía gestionado desde hace casi un mes. Esto después de que los abogados del también exdiputado se pusieran en contacto con el MP.
De acuerdo con García Rodas, Sinibaldi se encontraba en Italia, por lo que se gestionó una visa especial para que pudiera llegar a México.
Posteriormente, el exministro de Comunicaciones fue llevado a la frontera de Tapachula, para ser detenido por la Policía Internacional (Interpol) y la Policía Nacional Civil (PNC).
Algunos de los señalamientos
Sinibaldi está vinculado a cuatro casos de corrupción por millonarios desfalcos al Estado durante la campaña electoral del presidente Otto Pérez Molina. También mientras se desempeñó como ministro de Comunicaciones (2012-2014).
El exfuncionario está señalado en un caso denominado “Construcción y Corrupción”, una presunta organización criminal dedicada a cobros ilegales a empresas contratistas del Estado. También se le vincula con otros casos durante el Gobierno de Pérez Molina.
A Sinibaldi se le han decomisado más de 30 inmuebles en los últimos tres años, tras adquirirlas supuestamente con fondos ilícitos.
El 22 de julio de 2019, un Tribunal guatemalteco condenó a tres personas vinculadas con Sinibaldi y el excandidato presidencial preso en Estados Unidos, Manuel Baldizón, por su participación en el caso Odebrecht.
De acuerdo con el Tribunal de Sentencia de Mayor Riesgo “A”, los tres acusados fueron hallados culpables de operar empresas de fachada en las cuales Sinibaldi y Baldizón recibieron dinero del pago de sobornos por parte de directivos de la empresa constructora brasileña Norberto Odebrecht S.A.
Por esta causa, vinculada al caso “Construcción y Corrupción”, la judicatura impuso 6 años de cárcel por lavado de dinero al colaborador del exministro de Comunicaciones prófugo Juan Ignacio Florido, a quien también le impuso una multa de 9,3 millones de dólares.
Mientras que al abogado de Sinibaldi Juan Manuel Molina Coronado y al colaborador de Baldizón Jorge Eduardo Antillón los condenó a 6 años por lavado de dinero y 8 por asociación ilícita, además de una multa de 1,2 millones de dólares al primero y 346 mil dólares al segundo.
Estos cobros, según la investigación, consistían en porcentajes que oscilaban desde el 5 y el 15 por ciento y una de las entidades que tenía contratos con el Ministerio de Comunicaciones era la constructora Norberto Odebrecht S.A.
Los abonos, que se realizaron a través de testaferros, empresas y cuentas en varios países, como Panamá, China o Antigua y Barbuda, se repartían de la siguiente forma: 11,6 millones para Sinibaldi, 5 para Carlos Arturo Batres, prófugo, y 3 para Baldizón, de los que solo cobró 1,3 millones.