Y si te dijera que los hombres no solo piensan en sexo, ¿me creerías?
Aunque lo creas o no, los hombres no cambiarían un partido de futbol de su equipo favorito por tener un encuentro íntimo con su pareja. Esto está científicamente comprobado. Entonces queda claro que con el futbol (o el deporte de afición) no nos podemos meter.
¡Pero esto no es todo! Los hombres harán lo que sea por escaparse de vez en cuando al bar con los amigos. Para la mujer, (novia, o esposa) esto se vuelve una rutina de discusión permanente en la que definitivamente saldremos perdiendo, porque pasará la siguiente:
- El hombre se hace el enojado, y ya tiene otra excusa para huir al bar a tomarse los traguitos porque tiene que calmarse.
- El hombre miente para salir con sus amigos, pero las mujeres siempre se enteran y los enjuiciarán como los peores malhechores del planeta (sin exagerar).
- El hombre decide quedarse, pero pasa haciendo malas caras toda la noche y al día siguiente y al día siguiente. Así que cuando le pides disculpas por no comprenderlo, él se irá al bar a celebrar.
Pero la pregunta es, ¿a qué van los hombres al bar?
Comencemos por aclarar que no es que a los hombres no les guste pasar tiempo con su chica, habrá momentos en que no podrá despegarse de la novia, por ejemplo. Es precisamente identificar esa necesidad de estar con los amigos dentro de un bar. No es que se preocupen mucho por el lugar en donde quedaron de verse con los amigos, puede ser un bar descuidado, sucio, incluso lleno solo de hombres. Lo importante es que ese bar, tenga un televisor y bebidas alcohólicas.
El síndrome del NO PROPIETARIO
Esto más se da con los hombres casados o que viven en la misma casa con su novia. Posiblemente no haya dentro de la casa un lugar que sea “solamente de él”. Por ejemplo si dentro del hogar él quiso poner un estudio, un área de juego, o similar, es porque en determinado momento del día tienen que ir ahí a pensar en NADA, así es en NADA. El hombre puede estar viendo televisión, sin estar atento a lo que ocurre alrededor. Simplemente está descansando de todo lo demás. Es su momento para él solo. Pero que pasa, si de pronto su “área” ya no es tan privada como parece.
Está la mujer que pregunta: “¿Qué haces?, ¿qué piensas?, ¿Por qué estás sin hacer nada?” entre otras típicas frases. De pronto también su estudio se convirtió en área de juegos de los niños y las mascotas. En fin, necesitan salir de ese caos por un momento. Casi que el bar los recibe como reyes con una alfombra roja y pétalos de rosas. Es el momento de brillar, de ser dueño de algo.
Es simplemente la necesidad de sentir que tienen el control de todo, pero que eso no represente ninguna responsabilidad. Es el escape perfecto para reírse de nada y hablar de cosas simples de la vida. Cero temas serios y nada de una voz femenina entrando por los oídos. (También está comprobado que la voz de las mujeres, agota mentalmente a los hombres, en determinadas situaciones). Además es un círculo de amigos perdidos en cuatro dimensiones de temas comunes: deportes, mujeres, dinero y esas historias que se cuentan una y otra vez sin aburrirse ni dejarse de reír.
En conclusión, el hombre, desde el joven que tiene novia, hasta el esposo y cabeza del hogar, necesitan escapar de la realidad de vez en cuando. Mientras, las mujeres podemos interpretar mil y una cosas, porque nuestra imaginación es volátil e impredecible.
A todo esto, hubo una campaña muy exitosa de una marca de bebidas, se las dejo para que se rían y la compartan. ¡Lo que son capaces de hacer los hombres!
Y si te dijera que los hombres no solo piensan en sexo, ¿me creerías?
Aunque lo creas o no, los hombres no cambiarían un partido de futbol de su equipo favorito por tener un encuentro íntimo con su pareja. Esto está científicamente comprobado. Entonces queda claro que con el futbol (o el deporte de afición) no nos podemos meter.
¡Pero esto no es todo! Los hombres harán lo que sea por escaparse de vez en cuando al bar con los amigos. Para la mujer, (novia, o esposa) esto se vuelve una rutina de discusión permanente en la que definitivamente saldremos perdiendo, porque pasará la siguiente:
- El hombre se hace el enojado, y ya tiene otra excusa para huir al bar a tomarse los traguitos porque tiene que calmarse.
- El hombre miente para salir con sus amigos, pero las mujeres siempre se enteran y los enjuiciarán como los peores malhechores del planeta (sin exagerar).
- El hombre decide quedarse, pero pasa haciendo malas caras toda la noche y al día siguiente y al día siguiente. Así que cuando le pides disculpas por no comprenderlo, él se irá al bar a celebrar.
Pero la pregunta es, ¿a qué van los hombres al bar?
Comencemos por aclarar que no es que a los hombres no les guste pasar tiempo con su chica, habrá momentos en que no podrá despegarse de la novia, por ejemplo. Es precisamente identificar esa necesidad de estar con los amigos dentro de un bar. No es que se preocupen mucho por el lugar en donde quedaron de verse con los amigos, puede ser un bar descuidado, sucio, incluso lleno solo de hombres. Lo importante es que ese bar, tenga un televisor y bebidas alcohólicas.
El síndrome del NO PROPIETARIO
Esto más se da con los hombres casados o que viven en la misma casa con su novia. Posiblemente no haya dentro de la casa un lugar que sea “solamente de él”. Por ejemplo si dentro del hogar él quiso poner un estudio, un área de juego, o similar, es porque en determinado momento del día tienen que ir ahí a pensar en NADA, así es en NADA. El hombre puede estar viendo televisión, sin estar atento a lo que ocurre alrededor. Simplemente está descansando de todo lo demás. Es su momento para él solo. Pero que pasa, si de pronto su “área” ya no es tan privada como parece.
Está la mujer que pregunta: “¿Qué haces?, ¿qué piensas?, ¿Por qué estás sin hacer nada?” entre otras típicas frases. De pronto también su estudio se convirtió en área de juegos de los niños y las mascotas. En fin, necesitan salir de ese caos por un momento. Casi que el bar los recibe como reyes con una alfombra roja y pétalos de rosas. Es el momento de brillar, de ser dueño de algo.
Es simplemente la necesidad de sentir que tienen el control de todo, pero que eso no represente ninguna responsabilidad. Es el escape perfecto para reírse de nada y hablar de cosas simples de la vida. Cero temas serios y nada de una voz femenina entrando por los oídos. (También está comprobado que la voz de las mujeres, agota mentalmente a los hombres, en determinadas situaciones). Además es un círculo de amigos perdidos en cuatro dimensiones de temas comunes: deportes, mujeres, dinero y esas historias que se cuentan una y otra vez sin aburrirse ni dejarse de reír.
En conclusión, el hombre, desde el joven que tiene novia, hasta el esposo y cabeza del hogar, necesitan escapar de la realidad de vez en cuando. Mientras, las mujeres podemos interpretar mil y una cosas, porque nuestra imaginación es volátil e impredecible.
A todo esto, hubo una campaña muy exitosa de una marca de bebidas, se las dejo para que se rían y la compartan. ¡Lo que son capaces de hacer los hombres!
EL TIPO DE CAMBIO DE HOY ES DE: