Canadá dio una señal de crecimiento para el sector de vestuario y textiles guatemalteco en 2025, al mismo tiempo que EE. UU. se desaceleró. El mercado canadiense sigue siendo menor, pero el dato deja una pista útil sobre cómo reaccionan las marcas cuando su principal destino pierde fuerza.
El repunte hacia Canadá se entiende mejor en el nuevo contexto arancelario. Ante las reglas comerciales impulsadas por la administración de Trump, varias empresas locales comenzaron a enviar producto directamente, sin pasar por EE. UU.
Karin de León, directora del Área de Atracción de Inversión y Promoción de VESTEX, explica que ciertas marcas abastecen a ambos mercados porque las tarifas adicionales empujaron exportaciones directas hacia Canadá.
Aun así, no existe una sustitución real del destino principal. Un TLC puede potenciar el mercado canadiense. Se busca acceso preferencial y no volumen inmediato. La oportunidad está en prendas de mayor valor agregado. El interés principal son las prendas sintéticas, un segmento aún incipiente en la industria guatemalteca.
Canadá sube
Más que un giro radical, los datos apuntan a un ajuste en cómo las marcas podrían distribuir sus ventas. Revelan una vía alterna si el mayor comprador deja de empujar con la misma fuerza.
Según AGEXPORT, Canadá cerró 2025 con USD 29.9M en compras de vestuario y textiles, frente a USD 24.9M en 2024 y USD 19.6M en 2023. El crecimiento interanual fue de 21 % entre 2024 y 2025.
EE. UU. terminó 2025 con USD 1415.5M, por debajo de los USD 1486.7M de 2024. La variación fue de -5 %, aunque sigue como el mercado dominante.
De León sostiene que existe crecimiento, pero no diversificación suficiente para alterar la dependencia de EE. UU.
Una cadena regional
Honduras entra en esta historia como el segundo comprador de la producción textil nacional, pero también prueba que la industria centroamericana funciona como una cadena.
AGEXPORT registró exportaciones hacia Honduras por USD 59.7M en 2025, con un crecimiento de 6 % frente a 2024. Eso lo coloca por encima de Canadá.
Guillermo Matamoros, de la Asociación Hondureña de Maquiladores, explica que buena parte del intercambio comercial se concentra en hilos y tejidos.
Es una “economía complementaria”, dice el empresario. Su país lidera en exportaciones hacia EE. UU., pero necesita hilo y tela guatemalteca. La región compite hacia afuera, pero al mismo tiempo se abastece por dentro.
Canadá no reemplaza a EE. UU.
El dato de 2025 no justifica un triunfo canadiense, pero deja una advertencia sutil. Si el mercado estadounidense se desacelera, Guatemala necesita más comercio y más nichos.
De León asegura que muchos compradores canadienses conocen poco de lo que Guatemala puede ofrecer fuera de los canales tradicionales de abastecimiento.
Además, el país debe fortalecer la producción de materias primas sintéticas para ganar en prendas atléticas y deportivas. Hay una ventana comercial rentable.
Mientras tanto, Honduras recuerda que la competitividad regional no se explica solo por los destinos finales, sino por la red industrial que conecta a Centroamérica.
Canadá dio una señal de crecimiento para el sector de vestuario y textiles guatemalteco en 2025, al mismo tiempo que EE. UU. se desaceleró. El mercado canadiense sigue siendo menor, pero el dato deja una pista útil sobre cómo reaccionan las marcas cuando su principal destino pierde fuerza.
El repunte hacia Canadá se entiende mejor en el nuevo contexto arancelario. Ante las reglas comerciales impulsadas por la administración de Trump, varias empresas locales comenzaron a enviar producto directamente, sin pasar por EE. UU.
Karin de León, directora del Área de Atracción de Inversión y Promoción de VESTEX, explica que ciertas marcas abastecen a ambos mercados porque las tarifas adicionales empujaron exportaciones directas hacia Canadá.
Aun así, no existe una sustitución real del destino principal. Un TLC puede potenciar el mercado canadiense. Se busca acceso preferencial y no volumen inmediato. La oportunidad está en prendas de mayor valor agregado. El interés principal son las prendas sintéticas, un segmento aún incipiente en la industria guatemalteca.
Canadá sube
Más que un giro radical, los datos apuntan a un ajuste en cómo las marcas podrían distribuir sus ventas. Revelan una vía alterna si el mayor comprador deja de empujar con la misma fuerza.
Según AGEXPORT, Canadá cerró 2025 con USD 29.9M en compras de vestuario y textiles, frente a USD 24.9M en 2024 y USD 19.6M en 2023. El crecimiento interanual fue de 21 % entre 2024 y 2025.
EE. UU. terminó 2025 con USD 1415.5M, por debajo de los USD 1486.7M de 2024. La variación fue de -5 %, aunque sigue como el mercado dominante.
De León sostiene que existe crecimiento, pero no diversificación suficiente para alterar la dependencia de EE. UU.
Una cadena regional
Honduras entra en esta historia como el segundo comprador de la producción textil nacional, pero también prueba que la industria centroamericana funciona como una cadena.
AGEXPORT registró exportaciones hacia Honduras por USD 59.7M en 2025, con un crecimiento de 6 % frente a 2024. Eso lo coloca por encima de Canadá.
Guillermo Matamoros, de la Asociación Hondureña de Maquiladores, explica que buena parte del intercambio comercial se concentra en hilos y tejidos.
Es una “economía complementaria”, dice el empresario. Su país lidera en exportaciones hacia EE. UU., pero necesita hilo y tela guatemalteca. La región compite hacia afuera, pero al mismo tiempo se abastece por dentro.
Canadá no reemplaza a EE. UU.
El dato de 2025 no justifica un triunfo canadiense, pero deja una advertencia sutil. Si el mercado estadounidense se desacelera, Guatemala necesita más comercio y más nichos.
De León asegura que muchos compradores canadienses conocen poco de lo que Guatemala puede ofrecer fuera de los canales tradicionales de abastecimiento.
Además, el país debe fortalecer la producción de materias primas sintéticas para ganar en prendas atléticas y deportivas. Hay una ventana comercial rentable.
Mientras tanto, Honduras recuerda que la competitividad regional no se explica solo por los destinos finales, sino por la red industrial que conecta a Centroamérica.
EL TIPO DE CAMBIO DE HOY ES DE: