Actualidad
Actualidad
Política
Política
Empresa
Empresa
Opinión
Opinión
Inmobiliaria
Inmobiliaria
Agenda Empresarial
Agenda Empresarial

"Se aprovechan de que las personas no sospechan de un influencer o artista para lavar dinero": Pablo Pérez

Fotos: Gary Alvarado / República.
Braulio Palacios
28 de mayo, 2026

Pablo Pérez, founder de RiskFlow Compliance Solutions, conversó con República sobre las nuevas tendencias en métodos de lavado de activos: música vía streaming, redes sociales, apuestas deportivas, e-commerce y criptoactivos.

Durante su participación en el CLADIT 2026, organizado por ABG y EBG, detalló casos que van desde Spotify utilizado por bandas criminales suecas hasta cartas Pokémon vendidas en miles de dólares, evidenciando también que hay artistas e influencers asociados a lavado de activos.

¿Qué hace distinto el lavado de activos hoy frente a hace cinco años?

SUSCRÍBASE A NUESTRO NEWSLETTER DE EMPRESA

—El principal cambio ha sido en materia regulatoria. Las entidades bancarias, sobre todo en España durante los últimos cinco años, le dan cada vez más importancia a las políticas de prevención de lavado. La tendencia es la misma en países americanos, incluido Guatemala.

Uno de mis principales objetivos en LinkedIn es divulgar esas políticas y explicar por qué existen. En un banco trabajan miles de personas, y quienes están en contacto directo con el cliente muchas veces no entienden los requisitos internos que les pide el área de cumplimiento. El objetivo es que comprendan que los controles aplicados al originar la cuenta de un cliente no son arbitrarios. Están encaminados a la prevención.

¿Cómo termina Spotify siendo una lavandería para bandas criminales suecas?

—Apenas salió la noticia, Spotify hizo su disclaimer y explicó cómo funcionan sus políticas internas para enviar dinero publicitario a los usuarios. Pero quedó un vacío: cómo demostrar que un streaming está siendo escuchado por una persona y no por un bot.

Aquí Spotify no es facilitador, sino víctima de fraude. Hay una organización, que puede estar en cualquier parte del mundo, con miles de dispositivos móviles reproduciendo contenido en automático. Para financiar esa operativa se utiliza dinero ilícito. Ese dinero funciona como una inversión que vuelve en ingresos publicitarios. Por cada 1000 reproducciones, les pagan USD 5. Así, la plataforma se utiliza como lavadora de activos.

.

¿Qué le llama la atención del caso del artista mexicano sancionado por la OFAC?

—Esto sucede más con los influencers que con los artistas musicales. Aun así, los artistas también construyen una imagen pública asociada al lujo: soy famoso, soy cantante, tengo una vida de lujos. Eso forma parte del imaginario social.

Hay que aclarar que la OFAC no juzga: señala porque tiene inteligencia suficiente para hacer una denuncia pública, pero eso no implica que la persona esté lavando activos. Hay una sospecha.

El método funciona así: no se puede medir bien cuántas personas asistieron a un concierto, y se aprovechan para inflar las cifras. En vez de 10 000 asistentes, declaran 30 000. Esa mezcla entre dinero lícito de quienes sí asistieron y dinero ilícito ligado a boletos falsos es la que utilizan para declararlo como ingreso del concierto.

¿Qué método usan las organizaciones criminales para crear falsos influencers?

—El caso más conocido fue en México. La UIF, Unidad de Inteligencia Financiera, estaba investigando a 64 influencers y a algunos cantantes por colaborar con esta metodología.

Hay distintas modalidades: inflar cifras de conciertos, inflar cifras de patrocinios o crear falsos influencers. Personas cuya audiencia real es de 1000 o 10 000 personas, pero que mediante la compra de bots tienen 1M de seguidores. Luego van a las marcas, firman acuerdos y les declaran cifras que no son reales. Los criminales que lavan activos aprovechan que las personas no sospechan de un influencer o un artista.

¿Deberían los influencers ser sujetos obligados de las leyes antilavado?

—Es justamente el debate público en Brasil: si los influencers y creadores de contenido deberían tener los mismos controles que el mercado inmobiliario, las entidades financieras, los notarios o los abogados. Hay casos documentados de lavado.

A día de hoy no existe ningún país que los tenga como sujetos obligados, pero el riesgo es real. Los primeros beneficiarios de regularlos serían las propias empresas que se promocionan. Cuando hay un caso de corrupción en un equipo de fútbol, siempre aparece la imagen del equipo con el patrocinador en la camisa. Todo el mundo asocia ese caso con la marca. Es un impacto medible. Esa empresa, sin saberlo, está colaborando con una organización criminal para que el dinero ilícito pase a parecer lícito.

En España, los influencers ya están regulados, no en prevención de lavado, sino en publicidad engañosa. Está el caso de Gims, un cantante francés condenado por blanqueo de capitales por promocionar un proyecto inmobiliario de una organización criminal.

Más que regular, debería existir un tipo de control. Los influencers deberían estar conscientes de que lo que promocionan podría estar relacionado con lavado de activos. Y los patrocinadores deberían investigar si esa persona tiene una audiencia lícita, con números reales y no inflados con dinero ilícito.

¿Cómo operaba la banda que ralentizaba la señal satelital para apostar sobre seguro?

—Al principio uno piensa que es una operación con muy poca ganancia. Pero la clave es que parte del dinero entra como ilícito y, mediante esa operación de ganancia casi segura, se legitima como ganancia de una apuesta.

La organización robaba identidades. Es muy importante que, cuando a una persona le roban una identidad o pierde su tarjeta, lo denuncie de inmediato, para que los criminales no puedan abrir cuentas a su nombre. Después es muy complicado demostrar que uno no abrió esa cuenta en una casa de apuestas.

Las casas de apuestas y todo el gambling en línea cada vez tienen mayores controles, porque están colaborando activamente con ese lavado sin saberlo.

¿Qué piensa de los objetos coleccionables como modalidad de lavado?

—Es un caso que me asusta. El caso concreto era de cartas Pokémon, pero puede ser cualquier objeto. Pongo también el ejemplo de los cuadros: una familia tiene un cuadro que cree sin valor, viene un experto y dice que vale millones.

Si un grupo criminal compra esas cartas o esos cuadros en el mercado de segunda mano sin declarar la operación, y luego sí declara la venta, ya tiene una vía de blanqueo. La pregunta es: cómo demuestro que un coleccionista que opera legalmente no está lavando activos.

La excusa siempre será: tenía esta carta de Pokémon en casa junto a otras y no sabía que valía USD 50 000. Lo mismo con un cuadro. La creatividad en el lavado de activos es muy grande, y hay que tener creatividad equivalente para prevenirlo.

.

¿Qué nos dice del sistema el caso del policía experto en AML?

—Es un caso puntual de una autoridad policial que cooperaba con una organización criminal. Fue muy mediático: encuentran EUR 20M en las paredes de la casa de un policía. Eso lo quiso saber todo el mundo.

Es un caso triste: una persona con autoridad y conocimiento que, en vez de prevenir, lo utilizó como información privilegiada. Ese es el cohecho: utilizar su mando, su autoridad y su responsabilidad para colaborar con una organización criminal y permitirles operar. Es un ejemplo de una persona experta en prevención que cruzó al otro lado y aportó detalles que ni un experto en lavado podría conocer.

Los EUR 20M es lo que encontraron en formato físico. Los contenedores que entraron en Europa a través de su organización están valorados en EUR 2000M.

A nivel legislativo, cuando se detecta un caso de lavado, la condena debería ser proporcional a la cantidad lavada. En este caso, entraron EUR 2000M a la Unión Europea, pero a él lo acusan de haberse enriquecido con EUR 40M. ¿Qué pasaría si esta persona no hubiera generado EUR 40M, sino EUR 200M? La condena por blanqueo de capitales no es de mucho tiempo. Esa persona puede concluir que, por EUR 200M, vale la pena pasar cinco o diez años en la cárcel para salir y ser millonario.

En su caso utilizaba stablecoins, un criptoactivo cuyo valor está ligado al dólar y se mantiene estable, no como el bitcoin. En algún lugar del mundo es posible que haya una billetera, cuyas claves solo él conoce, con USD 200M listos para usarse cuando quiera. Es dinero ya blanqueado, imposible de trazar. Debería ser una señal de alerta para reforzar el sistema, para que no se convierta en un efecto llamada para otros criminales.

¿Cuál será la tipología de lavado de mayor crecimiento en los próximos años?

—Cualquier tipo de lavado a través de plataformas digitales: redes sociales y e-commerce. Los bancos están dificultando cada vez más las metodologías tradicionales, porque tienen controles internos para prevenirlas. El criminal necesita lavar el dinero ilícito para disfrutarlo o para seguir financiando su actividad. De ahí surge la creatividad.

De los cinco métodos que mencioné, el que más escalabilidad tiene y el más difícil de detectar son las plataformas digitales. Las redes sociales son gigantescas. Meta mencionó que el 20 % de sus ingresos por anuncios podría estar ligado a actividades fraudulentas: delitos, estafas, estafas de inversión. El 20 % de todo lo que factura Meta es una cantidad enorme. Ese es el principal canal que habría que vigilar y, seguramente, regular.

.

SUSCRÍBASE A NUESTRO NEWSLETTER DE EMPRESA

"Se aprovechan de que las personas no sospechan de un influencer o artista para lavar dinero": Pablo Pérez

Fotos: Gary Alvarado / República.
Braulio Palacios
28 de mayo, 2026

Pablo Pérez, founder de RiskFlow Compliance Solutions, conversó con República sobre las nuevas tendencias en métodos de lavado de activos: música vía streaming, redes sociales, apuestas deportivas, e-commerce y criptoactivos.

Durante su participación en el CLADIT 2026, organizado por ABG y EBG, detalló casos que van desde Spotify utilizado por bandas criminales suecas hasta cartas Pokémon vendidas en miles de dólares, evidenciando también que hay artistas e influencers asociados a lavado de activos.

¿Qué hace distinto el lavado de activos hoy frente a hace cinco años?

SUSCRÍBASE A NUESTRO NEWSLETTER DE EMPRESA

—El principal cambio ha sido en materia regulatoria. Las entidades bancarias, sobre todo en España durante los últimos cinco años, le dan cada vez más importancia a las políticas de prevención de lavado. La tendencia es la misma en países americanos, incluido Guatemala.

Uno de mis principales objetivos en LinkedIn es divulgar esas políticas y explicar por qué existen. En un banco trabajan miles de personas, y quienes están en contacto directo con el cliente muchas veces no entienden los requisitos internos que les pide el área de cumplimiento. El objetivo es que comprendan que los controles aplicados al originar la cuenta de un cliente no son arbitrarios. Están encaminados a la prevención.

¿Cómo termina Spotify siendo una lavandería para bandas criminales suecas?

—Apenas salió la noticia, Spotify hizo su disclaimer y explicó cómo funcionan sus políticas internas para enviar dinero publicitario a los usuarios. Pero quedó un vacío: cómo demostrar que un streaming está siendo escuchado por una persona y no por un bot.

Aquí Spotify no es facilitador, sino víctima de fraude. Hay una organización, que puede estar en cualquier parte del mundo, con miles de dispositivos móviles reproduciendo contenido en automático. Para financiar esa operativa se utiliza dinero ilícito. Ese dinero funciona como una inversión que vuelve en ingresos publicitarios. Por cada 1000 reproducciones, les pagan USD 5. Así, la plataforma se utiliza como lavadora de activos.

.

¿Qué le llama la atención del caso del artista mexicano sancionado por la OFAC?

—Esto sucede más con los influencers que con los artistas musicales. Aun así, los artistas también construyen una imagen pública asociada al lujo: soy famoso, soy cantante, tengo una vida de lujos. Eso forma parte del imaginario social.

Hay que aclarar que la OFAC no juzga: señala porque tiene inteligencia suficiente para hacer una denuncia pública, pero eso no implica que la persona esté lavando activos. Hay una sospecha.

El método funciona así: no se puede medir bien cuántas personas asistieron a un concierto, y se aprovechan para inflar las cifras. En vez de 10 000 asistentes, declaran 30 000. Esa mezcla entre dinero lícito de quienes sí asistieron y dinero ilícito ligado a boletos falsos es la que utilizan para declararlo como ingreso del concierto.

¿Qué método usan las organizaciones criminales para crear falsos influencers?

—El caso más conocido fue en México. La UIF, Unidad de Inteligencia Financiera, estaba investigando a 64 influencers y a algunos cantantes por colaborar con esta metodología.

Hay distintas modalidades: inflar cifras de conciertos, inflar cifras de patrocinios o crear falsos influencers. Personas cuya audiencia real es de 1000 o 10 000 personas, pero que mediante la compra de bots tienen 1M de seguidores. Luego van a las marcas, firman acuerdos y les declaran cifras que no son reales. Los criminales que lavan activos aprovechan que las personas no sospechan de un influencer o un artista.

¿Deberían los influencers ser sujetos obligados de las leyes antilavado?

—Es justamente el debate público en Brasil: si los influencers y creadores de contenido deberían tener los mismos controles que el mercado inmobiliario, las entidades financieras, los notarios o los abogados. Hay casos documentados de lavado.

A día de hoy no existe ningún país que los tenga como sujetos obligados, pero el riesgo es real. Los primeros beneficiarios de regularlos serían las propias empresas que se promocionan. Cuando hay un caso de corrupción en un equipo de fútbol, siempre aparece la imagen del equipo con el patrocinador en la camisa. Todo el mundo asocia ese caso con la marca. Es un impacto medible. Esa empresa, sin saberlo, está colaborando con una organización criminal para que el dinero ilícito pase a parecer lícito.

En España, los influencers ya están regulados, no en prevención de lavado, sino en publicidad engañosa. Está el caso de Gims, un cantante francés condenado por blanqueo de capitales por promocionar un proyecto inmobiliario de una organización criminal.

Más que regular, debería existir un tipo de control. Los influencers deberían estar conscientes de que lo que promocionan podría estar relacionado con lavado de activos. Y los patrocinadores deberían investigar si esa persona tiene una audiencia lícita, con números reales y no inflados con dinero ilícito.

¿Cómo operaba la banda que ralentizaba la señal satelital para apostar sobre seguro?

—Al principio uno piensa que es una operación con muy poca ganancia. Pero la clave es que parte del dinero entra como ilícito y, mediante esa operación de ganancia casi segura, se legitima como ganancia de una apuesta.

La organización robaba identidades. Es muy importante que, cuando a una persona le roban una identidad o pierde su tarjeta, lo denuncie de inmediato, para que los criminales no puedan abrir cuentas a su nombre. Después es muy complicado demostrar que uno no abrió esa cuenta en una casa de apuestas.

Las casas de apuestas y todo el gambling en línea cada vez tienen mayores controles, porque están colaborando activamente con ese lavado sin saberlo.

¿Qué piensa de los objetos coleccionables como modalidad de lavado?

—Es un caso que me asusta. El caso concreto era de cartas Pokémon, pero puede ser cualquier objeto. Pongo también el ejemplo de los cuadros: una familia tiene un cuadro que cree sin valor, viene un experto y dice que vale millones.

Si un grupo criminal compra esas cartas o esos cuadros en el mercado de segunda mano sin declarar la operación, y luego sí declara la venta, ya tiene una vía de blanqueo. La pregunta es: cómo demuestro que un coleccionista que opera legalmente no está lavando activos.

La excusa siempre será: tenía esta carta de Pokémon en casa junto a otras y no sabía que valía USD 50 000. Lo mismo con un cuadro. La creatividad en el lavado de activos es muy grande, y hay que tener creatividad equivalente para prevenirlo.

.

¿Qué nos dice del sistema el caso del policía experto en AML?

—Es un caso puntual de una autoridad policial que cooperaba con una organización criminal. Fue muy mediático: encuentran EUR 20M en las paredes de la casa de un policía. Eso lo quiso saber todo el mundo.

Es un caso triste: una persona con autoridad y conocimiento que, en vez de prevenir, lo utilizó como información privilegiada. Ese es el cohecho: utilizar su mando, su autoridad y su responsabilidad para colaborar con una organización criminal y permitirles operar. Es un ejemplo de una persona experta en prevención que cruzó al otro lado y aportó detalles que ni un experto en lavado podría conocer.

Los EUR 20M es lo que encontraron en formato físico. Los contenedores que entraron en Europa a través de su organización están valorados en EUR 2000M.

A nivel legislativo, cuando se detecta un caso de lavado, la condena debería ser proporcional a la cantidad lavada. En este caso, entraron EUR 2000M a la Unión Europea, pero a él lo acusan de haberse enriquecido con EUR 40M. ¿Qué pasaría si esta persona no hubiera generado EUR 40M, sino EUR 200M? La condena por blanqueo de capitales no es de mucho tiempo. Esa persona puede concluir que, por EUR 200M, vale la pena pasar cinco o diez años en la cárcel para salir y ser millonario.

En su caso utilizaba stablecoins, un criptoactivo cuyo valor está ligado al dólar y se mantiene estable, no como el bitcoin. En algún lugar del mundo es posible que haya una billetera, cuyas claves solo él conoce, con USD 200M listos para usarse cuando quiera. Es dinero ya blanqueado, imposible de trazar. Debería ser una señal de alerta para reforzar el sistema, para que no se convierta en un efecto llamada para otros criminales.

¿Cuál será la tipología de lavado de mayor crecimiento en los próximos años?

—Cualquier tipo de lavado a través de plataformas digitales: redes sociales y e-commerce. Los bancos están dificultando cada vez más las metodologías tradicionales, porque tienen controles internos para prevenirlas. El criminal necesita lavar el dinero ilícito para disfrutarlo o para seguir financiando su actividad. De ahí surge la creatividad.

De los cinco métodos que mencioné, el que más escalabilidad tiene y el más difícil de detectar son las plataformas digitales. Las redes sociales son gigantescas. Meta mencionó que el 20 % de sus ingresos por anuncios podría estar ligado a actividades fraudulentas: delitos, estafas, estafas de inversión. El 20 % de todo lo que factura Meta es una cantidad enorme. Ese es el principal canal que habría que vigilar y, seguramente, regular.

.

¿Quiere recibir notificaciones de alertas?