El economista y escritor español Fernando Trías de Bes, desafía en El libro prohibido de la economía (2015) los dogmas que gobiernan teoría y práctica económica contemporánea.
Con un estilo claro y accesible desmonta mitos asumidos (mantras como el crecimiento ilimitado o la neutralidad de los mercados).
Es mucho más que un ensayo crítico: nos incita a mirar detrás del telón de la ortodoxia. Fue objeto de debate en medios como La Vanguardia y RTVE. Su influencia se consolidó al abrir discusiones y repensar el papel de la ética, sostenibilidad, justicia y límites del modelo actual.
La estructura del libro —que combina datos, ironía y reflexión— permite una lectura ágil, casi como un relato. En lo positivo, también destaca la valentía del autor al señalar instituciones, corporaciones y gobiernos, mostrando cómo muchos intereses se esconden tras discursos económicos aparentemente neutrales.
No faltan quienes critican que el afán de cuestionar la ortodoxia le lleva en ocasiones a generalizar o a simplificar ciertas complejidades del sistema actual. Aun así, el balance resulta enriquecedor: una obra crítica que abre debate donde antes había silencio.
La publicación recibió un reconocimiento inmediato. Fue galardonada con el Premio Espasa de Ensayo, uno de los más prestigiosos del ámbito hispano. Se valoró su y accesibilidad y capacidad para “contar con tono irónico un tema serio”. La obra logró
El libro prohibido de la economía cumple con un objetivo esencial: despertar preguntas que incomodan, pero que resultan urgentes en tiempos de incertidumbre. Un texto tan provocador como necesario.
El economista y escritor español Fernando Trías de Bes, desafía en El libro prohibido de la economía (2015) los dogmas que gobiernan teoría y práctica económica contemporánea.
Con un estilo claro y accesible desmonta mitos asumidos (mantras como el crecimiento ilimitado o la neutralidad de los mercados).
Es mucho más que un ensayo crítico: nos incita a mirar detrás del telón de la ortodoxia. Fue objeto de debate en medios como La Vanguardia y RTVE. Su influencia se consolidó al abrir discusiones y repensar el papel de la ética, sostenibilidad, justicia y límites del modelo actual.
La estructura del libro —que combina datos, ironía y reflexión— permite una lectura ágil, casi como un relato. En lo positivo, también destaca la valentía del autor al señalar instituciones, corporaciones y gobiernos, mostrando cómo muchos intereses se esconden tras discursos económicos aparentemente neutrales.
No faltan quienes critican que el afán de cuestionar la ortodoxia le lleva en ocasiones a generalizar o a simplificar ciertas complejidades del sistema actual. Aun así, el balance resulta enriquecedor: una obra crítica que abre debate donde antes había silencio.
La publicación recibió un reconocimiento inmediato. Fue galardonada con el Premio Espasa de Ensayo, uno de los más prestigiosos del ámbito hispano. Se valoró su y accesibilidad y capacidad para “contar con tono irónico un tema serio”. La obra logró
El libro prohibido de la economía cumple con un objetivo esencial: despertar preguntas que incomodan, pero que resultan urgentes en tiempos de incertidumbre. Un texto tan provocador como necesario.