Hay muchas experiencias que marcan nuestra vida desde pequeños y, en mi caso, unos de los momentos que quedaron grabados en mi mente fue cuando mi papá me enseñó a arrancar el carro mientras otros empujaban. Ya de por sí era traumático considerar la posibilidad de que algún día el carro “decidiera” no arrancar, y encima de eso tuve que aprender a ejecutar esta técnica al pie de la letra.
A mis escasos doce años, un día se dio la oportunidad de poner en práctica lo aprendido. Se quedó varado el carro, y se me encargó la tarea de arrancar el carro mientras mi papá y otros señores acomedidos procedían a empujar. Todo iba en orden hasta que, en medio del esfuerzo y el sudor, escuché la voz de mi papá decir: “quítele el freno mijo”.
No está de más decir que de esta experiencia aprendí muchísimo. Muchas veces tenemos a un gran equipo haciendo esfuerzos sobrehumanos para lograr que las cosas avancen, pero el mayor obstáculo que se enfrenta es que quien está a cargo de la conducción quiere avanzar con el freno de mano puesto.
Valiéndome de esta anécdota, procedo a destacar lo retador que ha sido impulsar la agenda de infraestructura con las autoridades a cargo. Después de 25 meses y 5 ministros, parece que hay muchas entidades tratando de “empujar el carro”, pero el piloto no quiere soltar el freno.
Desde enero de 2025 se aprobó la Ley de Infraestructura Vial Prioritaria, y se estableció un plazo de 18 meses para que estuviera lista la Dirección de Proyectos Viales Prioritarios (DIPP). Progresivamente deberá ir asumiendo todas las funciones que establece la Ley, y para enero de 2028 debiéramos tener una nueva entidad operando con todas sus capacidades.
¿Qué ha sucedido a la fecha? Hay retrasos en la toma de decisiones, quedando pendientes las aprobaciones que son vinculantes para que la DIPP pueda siquiera integrarse administrativa y financieramente. Hay Gerente nombrada desde el 23 de octubre, pero a la fecha no se ha definido su respectivo salario. El Reglamento debió estar aprobado desde noviembre de 2025, y a la fecha se siguen pidiendo opiniones y dictámenes. Desde abril de 2025 se tuvo que hacer las primeras transferencias de fondos para el Fondo Operativo (Q10 millones) y para el Fondo de Infraestructura (Q20 millones), pero el Ministerio de Finanzas Públicas ha rehuido su responsabilidad argumentando que hay falencias en una Ley que el mismo Gobierno impulsó en el Congreso.
Es innegable que Guatemala necesita mejores carreteras y, ojalá, nuevas carreteras. Y el apoyo de muchas entidades, tanto nacionales como internacionales, ha sido constante desde antes de que las autoridades asumieran la responsabilidad de administrar los fondos públicos. La narrativa contra la corrupción ya debió haber sido superada, pero lamentablemente se ha entremezclado con una inexplicable inoperancia.
Y por si se habían quedado con la duda, logré arrancar el carro… después de varios intentos. No sólo fue importante aprender a quitar el freno, sino también a sacar el clutch a tiempo.
Una vez empieza a moverse el carro, no se puede esperar que lo sigan empujando a uno toda la vida, sino que hay que procurar que el carro inicie la marcha por sí mismo. Ya hay destellos de que se pueden ejecutar fondos usando las herramientas de la Ley para la contratación de emergencias (i. e. Artículo 95), por lo que seguiremos a la espera de que la DIPP empiece a funcionar por sus propios medios, y que las autoridades a cargo estén dispuestas a dejar que la novedad y la modernización empiecen a mostrar resultados para Guatemala.
Hay muchas experiencias que marcan nuestra vida desde pequeños y, en mi caso, unos de los momentos que quedaron grabados en mi mente fue cuando mi papá me enseñó a arrancar el carro mientras otros empujaban. Ya de por sí era traumático considerar la posibilidad de que algún día el carro “decidiera” no arrancar, y encima de eso tuve que aprender a ejecutar esta técnica al pie de la letra.
A mis escasos doce años, un día se dio la oportunidad de poner en práctica lo aprendido. Se quedó varado el carro, y se me encargó la tarea de arrancar el carro mientras mi papá y otros señores acomedidos procedían a empujar. Todo iba en orden hasta que, en medio del esfuerzo y el sudor, escuché la voz de mi papá decir: “quítele el freno mijo”.
No está de más decir que de esta experiencia aprendí muchísimo. Muchas veces tenemos a un gran equipo haciendo esfuerzos sobrehumanos para lograr que las cosas avancen, pero el mayor obstáculo que se enfrenta es que quien está a cargo de la conducción quiere avanzar con el freno de mano puesto.
Valiéndome de esta anécdota, procedo a destacar lo retador que ha sido impulsar la agenda de infraestructura con las autoridades a cargo. Después de 25 meses y 5 ministros, parece que hay muchas entidades tratando de “empujar el carro”, pero el piloto no quiere soltar el freno.
Desde enero de 2025 se aprobó la Ley de Infraestructura Vial Prioritaria, y se estableció un plazo de 18 meses para que estuviera lista la Dirección de Proyectos Viales Prioritarios (DIPP). Progresivamente deberá ir asumiendo todas las funciones que establece la Ley, y para enero de 2028 debiéramos tener una nueva entidad operando con todas sus capacidades.
¿Qué ha sucedido a la fecha? Hay retrasos en la toma de decisiones, quedando pendientes las aprobaciones que son vinculantes para que la DIPP pueda siquiera integrarse administrativa y financieramente. Hay Gerente nombrada desde el 23 de octubre, pero a la fecha no se ha definido su respectivo salario. El Reglamento debió estar aprobado desde noviembre de 2025, y a la fecha se siguen pidiendo opiniones y dictámenes. Desde abril de 2025 se tuvo que hacer las primeras transferencias de fondos para el Fondo Operativo (Q10 millones) y para el Fondo de Infraestructura (Q20 millones), pero el Ministerio de Finanzas Públicas ha rehuido su responsabilidad argumentando que hay falencias en una Ley que el mismo Gobierno impulsó en el Congreso.
Es innegable que Guatemala necesita mejores carreteras y, ojalá, nuevas carreteras. Y el apoyo de muchas entidades, tanto nacionales como internacionales, ha sido constante desde antes de que las autoridades asumieran la responsabilidad de administrar los fondos públicos. La narrativa contra la corrupción ya debió haber sido superada, pero lamentablemente se ha entremezclado con una inexplicable inoperancia.
Y por si se habían quedado con la duda, logré arrancar el carro… después de varios intentos. No sólo fue importante aprender a quitar el freno, sino también a sacar el clutch a tiempo.
Una vez empieza a moverse el carro, no se puede esperar que lo sigan empujando a uno toda la vida, sino que hay que procurar que el carro inicie la marcha por sí mismo. Ya hay destellos de que se pueden ejecutar fondos usando las herramientas de la Ley para la contratación de emergencias (i. e. Artículo 95), por lo que seguiremos a la espera de que la DIPP empiece a funcionar por sus propios medios, y que las autoridades a cargo estén dispuestas a dejar que la novedad y la modernización empiecen a mostrar resultados para Guatemala.
EL TIPO DE CAMBIO DE HOY ES DE: