Empieza el mundial de fut y nuestra atención se concentra en eso. Sucede cada cuatro años así que hay que aprovechar el momento y disfrutarlo al máximo.
Veremos de todo durante este mes. Mientras estamos entretenidos y disfrutando, en la medida de lo posible, el mundo sigue su curso.
Esperamos que todos los fallos de los árbitros estén apegados a las reglas y así evitar disputas que puedan poner puntos negros en esta fiesta del futbol.
Mientras tanto, seguimos en la lucha por justicia, pronta y cumplida, en nuestra Guate para poder vivir bajo un auténtico estado de derecho.
Queremos tener árbitros (jueces) que emitan sus dictámenes apegados ala ley. También queremos que la justicia se imponga a lo largo y ancho de nuestro territorio.
En el juego, las reglas están claras. En la justicia, el entramado de recursos logra revolver los argumentos y terminamos con fallos alejados de ésta. Se acude a los árbitros de línea esperando que su dictamen siga pegado al derecho, a la ley.
Ese entramado legal es tan grande que resulta escuchando a quienes no tienen “vela en el entierro”, para decidir si la jugada fue legal o no.
Sin justicia, pronta y cumplida, es muy difícil vivir en paz. Y con tantos recursos legales disponibles, se presta a prolongar los fallos por largo tiempo. Se vale, en cuanto que los acusados tengan amplia oportunidad de defensa. Pero si se alarga hasta “la eternidad”, la justicia se queda en la silla, fuera de la cancha, esperando…
Sin justicia, pronta y cumplida, no puede haber paz. El torneo seguirá abierto hasta que, habiendo agotado todos los recursos posibles, válidos o no, se definan.
Así como el desenlace del juego se define terminando el tiempo reglamentario, así debería terminar todo litigio, en un tiempo prudencial, para que esa añorada justicia sea pronta y cumplida. Es un camino importante para tener paz y desarrollo.
Empieza el mundial de fut y nuestra atención se concentra en eso. Sucede cada cuatro años así que hay que aprovechar el momento y disfrutarlo al máximo.
Veremos de todo durante este mes. Mientras estamos entretenidos y disfrutando, en la medida de lo posible, el mundo sigue su curso.
Esperamos que todos los fallos de los árbitros estén apegados a las reglas y así evitar disputas que puedan poner puntos negros en esta fiesta del futbol.
Mientras tanto, seguimos en la lucha por justicia, pronta y cumplida, en nuestra Guate para poder vivir bajo un auténtico estado de derecho.
Queremos tener árbitros (jueces) que emitan sus dictámenes apegados ala ley. También queremos que la justicia se imponga a lo largo y ancho de nuestro territorio.
En el juego, las reglas están claras. En la justicia, el entramado de recursos logra revolver los argumentos y terminamos con fallos alejados de ésta. Se acude a los árbitros de línea esperando que su dictamen siga pegado al derecho, a la ley.
Ese entramado legal es tan grande que resulta escuchando a quienes no tienen “vela en el entierro”, para decidir si la jugada fue legal o no.
Sin justicia, pronta y cumplida, es muy difícil vivir en paz. Y con tantos recursos legales disponibles, se presta a prolongar los fallos por largo tiempo. Se vale, en cuanto que los acusados tengan amplia oportunidad de defensa. Pero si se alarga hasta “la eternidad”, la justicia se queda en la silla, fuera de la cancha, esperando…
Sin justicia, pronta y cumplida, no puede haber paz. El torneo seguirá abierto hasta que, habiendo agotado todos los recursos posibles, válidos o no, se definan.
Así como el desenlace del juego se define terminando el tiempo reglamentario, así debería terminar todo litigio, en un tiempo prudencial, para que esa añorada justicia sea pronta y cumplida. Es un camino importante para tener paz y desarrollo.
EL TIPO DE CAMBIO DE HOY ES DE: