El presidente Trump creó una nueva organización mundial. Le llamó Junta de Paz. Dice el presidente que la ONU no cumple su función y que es momento de cerrarlo (creo). Esta nueva organización cumpliría con lo que se supone debía hacer la ONU: mantener la paz y la seguridad internacional, prevenir conflictos, entre otros. ¿Ha logrado su objetivo? Me parece que no. De pronto han logrado detener algunos conflictos y seguramente habrá cumplido con otros mandatos a su cargo.
Pero, si el propio presidente Trump quiere sustituirlo es porque no ha logrado cumplir sus funciones principales.
Nunca me ha gustado la ONU, precisamente por ser esa utopía de mantener la paz y las relaciones entre las naciones.
Nosotros en Guatemala nos quedamos de observadores. Eventualmente tendremos que decidir si nos integramos aeste nuevo elefante, perdón, organización internacional.
¿Importa esto en nuestro día a día? Definitivamente, no. Sin embargo, nos veremos obligados a decidir. Considerando la forma de pensar del presidente Arévalo, seguramente nos integraremos a esta cosa. Ojalá no nos cueste mucho pisto.
¿Qué relevancia tiene en nuestro día a día? Pues casi nada. Pero estar o no estar sítendrá consecuencias. No creo que podamos obviar este nuevo elefante blanco. De pronto no lo será, pero la historia demuestra lo contrario.
Guatemala tendrá que tomar la decisión, que incluirá pagar por “el derecho de piso”.
Sé que este artículo no habla de nuestros problemas, pero me pareció interesante sacarlo a la luz. Nos costará pisto (que saldrá de nuestros impuestos). Ya veremos su evolucióny quién será el o la ungida para representarnos. Con nuestras autoridades actuales, no veo cómo podremos sacar alguna ventaja de esto. Nos tendremos que conformar con ser parte y levantar la mano, cuando corresponda.
El presidente Trump creó una nueva organización mundial. Le llamó Junta de Paz. Dice el presidente que la ONU no cumple su función y que es momento de cerrarlo (creo). Esta nueva organización cumpliría con lo que se supone debía hacer la ONU: mantener la paz y la seguridad internacional, prevenir conflictos, entre otros. ¿Ha logrado su objetivo? Me parece que no. De pronto han logrado detener algunos conflictos y seguramente habrá cumplido con otros mandatos a su cargo.
Pero, si el propio presidente Trump quiere sustituirlo es porque no ha logrado cumplir sus funciones principales.
Nunca me ha gustado la ONU, precisamente por ser esa utopía de mantener la paz y las relaciones entre las naciones.
Nosotros en Guatemala nos quedamos de observadores. Eventualmente tendremos que decidir si nos integramos aeste nuevo elefante, perdón, organización internacional.
¿Importa esto en nuestro día a día? Definitivamente, no. Sin embargo, nos veremos obligados a decidir. Considerando la forma de pensar del presidente Arévalo, seguramente nos integraremos a esta cosa. Ojalá no nos cueste mucho pisto.
¿Qué relevancia tiene en nuestro día a día? Pues casi nada. Pero estar o no estar sítendrá consecuencias. No creo que podamos obviar este nuevo elefante blanco. De pronto no lo será, pero la historia demuestra lo contrario.
Guatemala tendrá que tomar la decisión, que incluirá pagar por “el derecho de piso”.
Sé que este artículo no habla de nuestros problemas, pero me pareció interesante sacarlo a la luz. Nos costará pisto (que saldrá de nuestros impuestos). Ya veremos su evolucióny quién será el o la ungida para representarnos. Con nuestras autoridades actuales, no veo cómo podremos sacar alguna ventaja de esto. Nos tendremos que conformar con ser parte y levantar la mano, cuando corresponda.