Quisiéramos que fuera otra vuelta, pero al gobierno. Lamentablemente, no es posible. Tenemos que seguir aguantando este nefasto gobierno. Cuando la cabeza está mal, es sumamente difícil enderezar el rumbo.
Son muchas las falencias ocasionadas, principalmente, por la incompetencia. Adicionalmente, como reza el viejo refrán, “no hay peor sordo que el que no quiere oír”.
Es de nobles aceptar la falta de capacidad o de conocimiento. Eso llama a rodearse de expertos en los diferentes temas del país. Ellos tendrían la capacidad de sugerir y de dirigir la implementación de las decisiones y cambios a realizar. Además, como dice otro refrán, “dos cabezas piensan mejor que una. El tener conocedores de los diferentes temas mejoraría significativamente el rumbo del país.
Esto no sucederá. Los egos son grandes, así como lo es la necesidad de control. Adicionalmente, la “rosca” que siempre existe, no lo permitiría.
Así las cosas, terminamos otro año de este desgobierno, sin rumbo, sin capacidad y sin la humildad para aceptarlo y rodearse, así, de expertos en los diferentes temas del país.
Empezaremos el nuevo año con más de lo mismo. Seguiremos pagando impuestos para financiar este desastre, pero es lo que corresponde. No violaremos la ley, aun estando en total desacuerdo con el rumbo que nos está llevando este desgobierno.
Terminamos, pues, con otro año lleno de deficiencias. Pero también lo terminamos con algún crecimiento económico.
En el sector privado terminamos de hacer nuestros planes de crecimiento y desarrollo para que, a pesar del gobierno, podamos crecer nuestros negocios para nuestro beneficio y el de nuestras familias y empresas.
Dejo con mis mejores deseos para este nuevo año que empieza, con esperanza y fe. Como dijo alguien hace un tiempo, “para atrás, ni para agarrar aviada”.
Quisiéramos que fuera otra vuelta, pero al gobierno. Lamentablemente, no es posible. Tenemos que seguir aguantando este nefasto gobierno. Cuando la cabeza está mal, es sumamente difícil enderezar el rumbo.
Son muchas las falencias ocasionadas, principalmente, por la incompetencia. Adicionalmente, como reza el viejo refrán, “no hay peor sordo que el que no quiere oír”.
Es de nobles aceptar la falta de capacidad o de conocimiento. Eso llama a rodearse de expertos en los diferentes temas del país. Ellos tendrían la capacidad de sugerir y de dirigir la implementación de las decisiones y cambios a realizar. Además, como dice otro refrán, “dos cabezas piensan mejor que una. El tener conocedores de los diferentes temas mejoraría significativamente el rumbo del país.
Esto no sucederá. Los egos son grandes, así como lo es la necesidad de control. Adicionalmente, la “rosca” que siempre existe, no lo permitiría.
Así las cosas, terminamos otro año de este desgobierno, sin rumbo, sin capacidad y sin la humildad para aceptarlo y rodearse, así, de expertos en los diferentes temas del país.
Empezaremos el nuevo año con más de lo mismo. Seguiremos pagando impuestos para financiar este desastre, pero es lo que corresponde. No violaremos la ley, aun estando en total desacuerdo con el rumbo que nos está llevando este desgobierno.
Terminamos, pues, con otro año lleno de deficiencias. Pero también lo terminamos con algún crecimiento económico.
En el sector privado terminamos de hacer nuestros planes de crecimiento y desarrollo para que, a pesar del gobierno, podamos crecer nuestros negocios para nuestro beneficio y el de nuestras familias y empresas.
Dejo con mis mejores deseos para este nuevo año que empieza, con esperanza y fe. Como dijo alguien hace un tiempo, “para atrás, ni para agarrar aviada”.
EL TIPO DE CAMBIO DE HOY ES DE: