Actualidad
Actualidad
Política
Política
Empresa
Empresa
Opinión
Opinión
Inmobiliaria
Inmobiliaria
Agenda Empresarial
Agenda Empresarial

Destrucción, disrupción y demolición en Múnich

.
Marimaite Rayo |
19 de febrero, 2026

Una vez más, el pasado fin de semana la ciudad de Múnich se convirtió en el escenario mundial para las discusiones más relevantes en torno a la seguridad internacional, la política exterior y la defensa. Aunque esta es una conferencia que tiene más de sesenta años de celebrarse anualmente, la relevancia que ha ganado, tanto entre los medios de comunicación, como entre los participantes y los ciudadanos de los países a los que representan, es un reflejo de la inestabilidad e incertidumbre que se vive en el panorama internacional. Es decir, mientras que por muchos años esta era una plataforma para la declaración de aspiraciones, fotos para el recuerdo y negociaciones superficiales, en la actualidad, se ha convertido en un referente sobre el futuro de las relaciones internacionales entre los países de Occidente.

Esta transformación en la naturaleza de la conferencia se hizo evidente en 2025 cuando el discurso del vicepresidente de los Estados Unidos, JD Vance, se robó la atención de todos los titulares y los presentes. Esto se debe a que, contrario con lo que se ha visto en la historia reciente, las palabras de Vance tomaron un tono desafiante, polarizante y alejado de la corrección política. En pocas palabras, este discurso anunciaba el regreso de la política de las grandes potencias, en contraposición con el sueño idealista en el que se había estancado la comunidad internacional.

En el 2026, antes que los participantes fueran tomados por sorpresa otra vez, la organización optó por adelantarse y publicar el reporte de seguridad en el que el tema central era, como era de esperarse, Donald Trump y su política exterior disruptiva. Este documento que, desde su título, “Under Destruction”, anuncia hacia dónde se dirigirán las apreciaciones, también ofrece un vistazo a la complejidad hacia la que está girando el sistema internacional, tanto por sus posiciones contradictorias, como por el tipo de lenguaje que emplea.

SUSCRÍBASE A NUESTRO NEWSLETTER

Paradojas, negocios y oportunidades: los pilares del nuevo sistema internacional

Desde las primeras líneas, el reporte apunta a que el sistema internacional está atravesando por una fase marcada por la destrucción de las bases sobre las que se construyó el orden post-1945. Sin embargo, al momento de explicar las razones de esta disrupción, el reporte plantea una paradoja, ya que, aunque sí existe una intención explícita por responsabilizar a Trump por la demolición del sistema, al mismo tiempo explica que esto es el resultado de un desencanto del público con la estructura internacional actual. Esto se debe a que, según los datos que presentan, las personas ya no confían en el sistema y su capacidad de respuesta, debido a la excesiva burocratización, politización y falta de dinamismo para hacer frente a las amenazas modernas. Como consecuencia, ante la percibida rigidez, las alternativas más disruptivas basadas en políticas de mano dura, que proponen soluciones rápidas y transformadoras, se han vuelto cada vez más atractivas. Así pues, aunque exista una intención por atribuir la responsabilidad del desmantelamiento del sistema internacional actual a una persona, en este caso Trump, la realidad es que este cambio es producto del fracaso del propio sistema, una verdad que no todos los diplomáticos están dispuestos a aceptar.

Por otro lado, el reporte también plantea una transformación en las bases del sistema, pasando de un orden basado en normas, a uno basado en contratos. En este sentido, la personalidad empresarial de Trump ha sido clave, ya que, como lo ha demostrado en su política exterior, en vez de jugar en un tablero en donde las normas son estándar e iguales para todos, este nuevo sistema, más parecido a un mercado económico, planteará condiciones diferentes dependiendo del tema y el tratado que se esté negociando. Consecuentemente, no cabe duda de que el carácter de este nuevo sistema será más transaccional, lo cual, por un lado, podría incrementar el margen de incertidumbre, pero también podría ofrecer oportunidades para nuevas alianzas.

Por último, en una nota más positiva, los analistas consideran que este contexto de shocks y transformaciones también podría ofrecer nuevas oportunidades para construir algo mejor. El documento alude al concepto económico de “destrucción creativa”, el cual plantea que los cambios profundos no se pueden alcanzar de manera incremental, sino que requieren del desmantelamiento de las estructuras previas. Por ello, la destrucción no es un fin en sí mismo, sino que es el catalizador que abre paso a la innovación, cuando la renovación ha probado ser imposible en repetidas ocasiones. En perspectiva comparada, esta podría ser una nueva oportunidad para diseñar nuevos mecanismos para hacer frente a las amenazas modernas.

El mensaje desde Múnich es claro. De forma coloquial, “camarón que se duerme, se lo lleva la corriente”. Estas alertas deberían ser evidencia suficiente para que los políticos de Occidente despierten del sueño idealista que ha insertado al sistema internacional en una situación de bloqueo diplomático. De lo contrario, los grandes tiburones empezarán a desdibujar las estructuras, dejando en desventaja a las potencias tradicionales.

Destrucción, disrupción y demolición en Múnich

Marimaite Rayo |
19 de febrero, 2026
.

Una vez más, el pasado fin de semana la ciudad de Múnich se convirtió en el escenario mundial para las discusiones más relevantes en torno a la seguridad internacional, la política exterior y la defensa. Aunque esta es una conferencia que tiene más de sesenta años de celebrarse anualmente, la relevancia que ha ganado, tanto entre los medios de comunicación, como entre los participantes y los ciudadanos de los países a los que representan, es un reflejo de la inestabilidad e incertidumbre que se vive en el panorama internacional. Es decir, mientras que por muchos años esta era una plataforma para la declaración de aspiraciones, fotos para el recuerdo y negociaciones superficiales, en la actualidad, se ha convertido en un referente sobre el futuro de las relaciones internacionales entre los países de Occidente.

Esta transformación en la naturaleza de la conferencia se hizo evidente en 2025 cuando el discurso del vicepresidente de los Estados Unidos, JD Vance, se robó la atención de todos los titulares y los presentes. Esto se debe a que, contrario con lo que se ha visto en la historia reciente, las palabras de Vance tomaron un tono desafiante, polarizante y alejado de la corrección política. En pocas palabras, este discurso anunciaba el regreso de la política de las grandes potencias, en contraposición con el sueño idealista en el que se había estancado la comunidad internacional.

En el 2026, antes que los participantes fueran tomados por sorpresa otra vez, la organización optó por adelantarse y publicar el reporte de seguridad en el que el tema central era, como era de esperarse, Donald Trump y su política exterior disruptiva. Este documento que, desde su título, “Under Destruction”, anuncia hacia dónde se dirigirán las apreciaciones, también ofrece un vistazo a la complejidad hacia la que está girando el sistema internacional, tanto por sus posiciones contradictorias, como por el tipo de lenguaje que emplea.

SUSCRÍBASE A NUESTRO NEWSLETTER

Paradojas, negocios y oportunidades: los pilares del nuevo sistema internacional

Desde las primeras líneas, el reporte apunta a que el sistema internacional está atravesando por una fase marcada por la destrucción de las bases sobre las que se construyó el orden post-1945. Sin embargo, al momento de explicar las razones de esta disrupción, el reporte plantea una paradoja, ya que, aunque sí existe una intención explícita por responsabilizar a Trump por la demolición del sistema, al mismo tiempo explica que esto es el resultado de un desencanto del público con la estructura internacional actual. Esto se debe a que, según los datos que presentan, las personas ya no confían en el sistema y su capacidad de respuesta, debido a la excesiva burocratización, politización y falta de dinamismo para hacer frente a las amenazas modernas. Como consecuencia, ante la percibida rigidez, las alternativas más disruptivas basadas en políticas de mano dura, que proponen soluciones rápidas y transformadoras, se han vuelto cada vez más atractivas. Así pues, aunque exista una intención por atribuir la responsabilidad del desmantelamiento del sistema internacional actual a una persona, en este caso Trump, la realidad es que este cambio es producto del fracaso del propio sistema, una verdad que no todos los diplomáticos están dispuestos a aceptar.

Por otro lado, el reporte también plantea una transformación en las bases del sistema, pasando de un orden basado en normas, a uno basado en contratos. En este sentido, la personalidad empresarial de Trump ha sido clave, ya que, como lo ha demostrado en su política exterior, en vez de jugar en un tablero en donde las normas son estándar e iguales para todos, este nuevo sistema, más parecido a un mercado económico, planteará condiciones diferentes dependiendo del tema y el tratado que se esté negociando. Consecuentemente, no cabe duda de que el carácter de este nuevo sistema será más transaccional, lo cual, por un lado, podría incrementar el margen de incertidumbre, pero también podría ofrecer oportunidades para nuevas alianzas.

Por último, en una nota más positiva, los analistas consideran que este contexto de shocks y transformaciones también podría ofrecer nuevas oportunidades para construir algo mejor. El documento alude al concepto económico de “destrucción creativa”, el cual plantea que los cambios profundos no se pueden alcanzar de manera incremental, sino que requieren del desmantelamiento de las estructuras previas. Por ello, la destrucción no es un fin en sí mismo, sino que es el catalizador que abre paso a la innovación, cuando la renovación ha probado ser imposible en repetidas ocasiones. En perspectiva comparada, esta podría ser una nueva oportunidad para diseñar nuevos mecanismos para hacer frente a las amenazas modernas.

El mensaje desde Múnich es claro. De forma coloquial, “camarón que se duerme, se lo lleva la corriente”. Estas alertas deberían ser evidencia suficiente para que los políticos de Occidente despierten del sueño idealista que ha insertado al sistema internacional en una situación de bloqueo diplomático. De lo contrario, los grandes tiburones empezarán a desdibujar las estructuras, dejando en desventaja a las potencias tradicionales.

¿Quiere recibir notificaciones de alertas?