Precios del petróleo por arriba de los $100. Tendencia en esta década a un discurso favorable a una política fiscal desmedida. Alta incertidumbre económica mundial. Problemas serios de infraestructura que impactan la capacidad de respuesta del sector productivo.
La tentación a una política macroeconómica irresponsable no es nueva. Pero vaya que existe mucha tentación y cantos de sirena estos días.
Frente a este reto, es importante que el Presidente de la República tome una decisión responsable sobre a quién pondrá al frente del Banco de Guatemala.
Necesitamos un Presidente del BANGUAT con la preparación académica adecuada. No necesitamos que llegue a aprender de macroeconomía al puesto.
Necesitamos un Presidente del BANGUAT con clara independencia frente a las posturas de gasto público o endeudamiento del Gobierno actual. No necesitamos que llegue a defender el plan de gobierno; si fuera así, el BANGUAT no tendría autonomía constitucional.
Necesitamos un Presidente del BANGUAT con una clara independencia frente a posturas partidarias. No necesitamos un financista de partidos políticos.
Necesitamos un Presidente del BANGUAT con experiencia y capacidad para poder afrontar decisiones difíciles. No necesitamos a alguien sin carácter.
El Presidente de la República haría bien en voltear a ver economistas que podrían ser perfectos candidatos para presidir el BANGUAT, tales como Alfredo Blanco, Mario García Lara, Juan Carlos Castañeda o Hugo Maul Rivas.
La estabilidad macroeconómica del país no es arte de magia o sólo producto del diseño constitucional. Ha sido un compromiso y una serie de decisiones a lo largo de varias décadas.
Precios del petróleo por arriba de los $100. Tendencia en esta década a un discurso favorable a una política fiscal desmedida. Alta incertidumbre económica mundial. Problemas serios de infraestructura que impactan la capacidad de respuesta del sector productivo.
La tentación a una política macroeconómica irresponsable no es nueva. Pero vaya que existe mucha tentación y cantos de sirena estos días.
Frente a este reto, es importante que el Presidente de la República tome una decisión responsable sobre a quién pondrá al frente del Banco de Guatemala.
Necesitamos un Presidente del BANGUAT con la preparación académica adecuada. No necesitamos que llegue a aprender de macroeconomía al puesto.
Necesitamos un Presidente del BANGUAT con clara independencia frente a las posturas de gasto público o endeudamiento del Gobierno actual. No necesitamos que llegue a defender el plan de gobierno; si fuera así, el BANGUAT no tendría autonomía constitucional.
Necesitamos un Presidente del BANGUAT con una clara independencia frente a posturas partidarias. No necesitamos un financista de partidos políticos.
Necesitamos un Presidente del BANGUAT con experiencia y capacidad para poder afrontar decisiones difíciles. No necesitamos a alguien sin carácter.
El Presidente de la República haría bien en voltear a ver economistas que podrían ser perfectos candidatos para presidir el BANGUAT, tales como Alfredo Blanco, Mario García Lara, Juan Carlos Castañeda o Hugo Maul Rivas.
La estabilidad macroeconómica del país no es arte de magia o sólo producto del diseño constitucional. Ha sido un compromiso y una serie de decisiones a lo largo de varias décadas.
EL TIPO DE CAMBIO DE HOY ES DE: