Por Carlos Antonio Melgar Contreras
La salud de las y los guatemaltecos es una condición que merece un análisis que lleva consigo condiciones que por décadas han afectado a los que usamos por alguna razón los centros de atención pública, estos nosocomios son desde hace mucho tiempo considerados deficientes para lograr el bienestar de muchos que acudimos a ellos.
Son muchas las cosas que se pueden hablar de salud, desde las condiciones precarias por falta de medicamentos, por falta de recursos, por la mala atención a los pacientes, la falta de infraestructura, entre otras precariedades a las que no se escapa ni un solo hospital nacional, ni del seguro social.
Debemos recordar que la salud es indispensable para todas y todos, pero sobre todo una necesidad básica que se tiene que cumplir. Es preocupante como en los últimos días la crisis se ha agudizado, a tal medida que los profesionales de la medicina recurren a pedir caridad para poder cumplir con su trabajo y no dejar en el desamparo a miles de personas que se encuentran desesperadas por la situación complicada que atraviesan, situación que los mismos médicos ven y se sienten impotentes al no contar con lo necesario para cumplir con su deber.
Es una realidad que los tentáculos de la corrupción han llevado a los hospitales a esta triste realidad que vivimos y sin mencionar que las condiciones cada vez se vuelven más complicadas, por el simple hecho de la pasividad de quienes tienen que estar en vela y demostrando su compromiso con la sociedad, son los gobernantes que dirigen nuestra nación los que tienen ahora un serio problema y que no solo se trata de poner una cara bonita para la foto o buen un discurso retórico en los medios de comunicación, sino de buscar soluciones concretas y serias a la situación de salud, de la cual literalmente los guatemaltecos tenemos nuestras vidas en sus manos.
La problemática empieza por reconocerla y hacerle frente, me pregunto si las autoridades ya la reconocieron o solo siguen hablando de ella como un mal que han heredado, creo que ya basta de eso, se tienen que poner a trabajar en solucionarla, desde las formas de adquisición de compras de medicina, en la que el portal de guatecompras registra 82 proveedores de contratos abiertos, los cuales son dos grupos que se reparten Q. 2 mil 552 millones 478 mil 130 con setenta y seis centavos, que al tener un sistema débil de compras y con la astucia de aquellos que se quieren enriquecer a cualquier costa, evitan de alguna forma llenar las necesidades que se tienen que cumplir.
Un gran ejemplo de este tipo de situaciones son los casos ventilados actualmente en tribunales, esto aunado a las llamadas “plazas fantasmas” que son un derroche de millones de quetzales, han llevado a agudizar la crisis.
El llamado de los médicos a manifestar es un grito desesperado en busca de solucionar esta problemática que llena de luto a Guatemala, no debemos ignorar este grito de auxilio, al contrario con valentía y desde nuestros espacios seamos propositivos, críticos y enérgicos, en exigir que se solucione esta catástrofe. Que hoy por hoy ha cobrado de manera silenciosa, la vida de cientos guatemaltecos.
“La Salud no lo es todo; pero sin ella, todo lo demás es nada”. Schopenhauer
Por Carlos Antonio Melgar Contreras
La salud de las y los guatemaltecos es una condición que merece un análisis que lleva consigo condiciones que por décadas han afectado a los que usamos por alguna razón los centros de atención pública, estos nosocomios son desde hace mucho tiempo considerados deficientes para lograr el bienestar de muchos que acudimos a ellos.
Son muchas las cosas que se pueden hablar de salud, desde las condiciones precarias por falta de medicamentos, por falta de recursos, por la mala atención a los pacientes, la falta de infraestructura, entre otras precariedades a las que no se escapa ni un solo hospital nacional, ni del seguro social.
Debemos recordar que la salud es indispensable para todas y todos, pero sobre todo una necesidad básica que se tiene que cumplir. Es preocupante como en los últimos días la crisis se ha agudizado, a tal medida que los profesionales de la medicina recurren a pedir caridad para poder cumplir con su trabajo y no dejar en el desamparo a miles de personas que se encuentran desesperadas por la situación complicada que atraviesan, situación que los mismos médicos ven y se sienten impotentes al no contar con lo necesario para cumplir con su deber.
Es una realidad que los tentáculos de la corrupción han llevado a los hospitales a esta triste realidad que vivimos y sin mencionar que las condiciones cada vez se vuelven más complicadas, por el simple hecho de la pasividad de quienes tienen que estar en vela y demostrando su compromiso con la sociedad, son los gobernantes que dirigen nuestra nación los que tienen ahora un serio problema y que no solo se trata de poner una cara bonita para la foto o buen un discurso retórico en los medios de comunicación, sino de buscar soluciones concretas y serias a la situación de salud, de la cual literalmente los guatemaltecos tenemos nuestras vidas en sus manos.
La problemática empieza por reconocerla y hacerle frente, me pregunto si las autoridades ya la reconocieron o solo siguen hablando de ella como un mal que han heredado, creo que ya basta de eso, se tienen que poner a trabajar en solucionarla, desde las formas de adquisición de compras de medicina, en la que el portal de guatecompras registra 82 proveedores de contratos abiertos, los cuales son dos grupos que se reparten Q. 2 mil 552 millones 478 mil 130 con setenta y seis centavos, que al tener un sistema débil de compras y con la astucia de aquellos que se quieren enriquecer a cualquier costa, evitan de alguna forma llenar las necesidades que se tienen que cumplir.
Un gran ejemplo de este tipo de situaciones son los casos ventilados actualmente en tribunales, esto aunado a las llamadas “plazas fantasmas” que son un derroche de millones de quetzales, han llevado a agudizar la crisis.
El llamado de los médicos a manifestar es un grito desesperado en busca de solucionar esta problemática que llena de luto a Guatemala, no debemos ignorar este grito de auxilio, al contrario con valentía y desde nuestros espacios seamos propositivos, críticos y enérgicos, en exigir que se solucione esta catástrofe. Que hoy por hoy ha cobrado de manera silenciosa, la vida de cientos guatemaltecos.
“La Salud no lo es todo; pero sin ella, todo lo demás es nada”. Schopenhauer
EL TIPO DE CAMBIO DE HOY ES DE: