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La CICIG debilita, aún más, el Sistema Republicano en Guatemala

Redacción República
28 de septiembre, 2014

Muchos ciudadanos pensamos que en Guatemala el Fortalecimiento del



Sistema de Justicia, sin duda es necesario. Pues el Estado tiene muchas



dificultades para actuar mediante el Poder Judicial y hacer que se cumpla la



Constitución y las Leyes del País por el deterioro integral en el Sistema de



Justicia.





El fortalecimiento del Poder Judical, no es una tarea fácil, requiere una reforma profunda en el sistema



regulatorio que lo conforma, especialmente en una normativa que permita una



eficiente y oportuna aplicación del régimen disciplinario y sancionatorio, contra aquellos jueces o magistrados que



incumplen con lo que la Constitución y las leyes les imponen, y que a su vez, permita depurar el Sistema de Justicia y el



Poder Judicial.





En todo sistema Republicano de Gobierno el Sistema de Justicia y el Poder Judicial tienen límites. Las fuerzas de seguridad, fiscales, jueces y magistrados que lo conforman,



incluyendo el Presidente del Organismo Judicial, no están por encima de la ley



sino debe sujetarse también a ella. Es



decir, deben rendir cuentas de su función y pueden ser sancionados



administrativa, civil o penalmente en aquellos casos en que, aún y siendo



miembros del Sistema de Justicia y del Poder judicial, cometan una ilegalidad.

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La Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala, conocida por sus siglas como CICIG, tiene un



problema de fondo desde su concepción, el cual



radica en que es un ente supranacional que no está sujeta a la



Constitución y las Leyes de Guatemala y por lo tanto no puede exigírsele la



rendición de cuentas en nuestro País. Es decir, que si contraviene la



Constitución Política de la República o las leyes en Guatemala, no puede



sancionársele administrativa, civil o penalmente, al responsable en nuestro



País.





La CICIG en Guatemala, es un Poder que no tiene límites ante nuestra



Constitución y nuestras leyes; es un ente supranacional que está por encima de ellas y no sujeto a las



mismas. Lo anterior le permite a la CICIG, de forma muy particular,



distorsionar el funcionamiento normal del Sistema de Justicia de un País



Soberano, debilitando con ello, el ya precario Sistema Republicano en



Guatemala.





Uno de los pilares fundamentales del Sistema Republicano es el de



igualdad ante la ley, es decir un gobierno de leyes, en donde nadie es superior



a la ley; ni gobernantes ni gobernados.



Pero desde el momento que se acepta a un Poder, que actúa dentro del Sistema de



Justicia de Guatemala, sin que deba rendir cuentas de su actuar y con inmunidad



en su actuar, el debilitamiento del sistema Republicano es evidente.





Personalmente creo que en Guatemala deben mejorarse las capacidades



técnicas de todos los actores del Sistema de Justicia y del Poder



Judicial. Sin duda la capacitación y la



mejora de esas capacidades puede darse en forma más acelerada con convenios de



apoyo técnico internacional. Sin



embargo, creo que el modelo que se ha venido utilizando en Guatemala, con un



ente supranacional que está por encima de la Constitución y de las leyes del



País, es un camino además de equivocado,



riesgoso para las demás libertades de los ciudadanos y a costa de un



debilitamiento mayor del Sistema Republicano de Gobierno, que dicho sea de paso, esta consagrado en



nuestra Constitución cono un precepto constitucional de rango mayor al ser un



artículo no reformable.





Por la razón anterior, que para mí es suficiente, espero



no se le renueve su mandato.









La CICIG debilita, aún más, el Sistema Republicano en Guatemala

Redacción República
28 de septiembre, 2014

Muchos ciudadanos pensamos que en Guatemala el Fortalecimiento del



Sistema de Justicia, sin duda es necesario. Pues el Estado tiene muchas



dificultades para actuar mediante el Poder Judicial y hacer que se cumpla la



Constitución y las Leyes del País por el deterioro integral en el Sistema de



Justicia.





El fortalecimiento del Poder Judical, no es una tarea fácil, requiere una reforma profunda en el sistema



regulatorio que lo conforma, especialmente en una normativa que permita una



eficiente y oportuna aplicación del régimen disciplinario y sancionatorio, contra aquellos jueces o magistrados que



incumplen con lo que la Constitución y las leyes les imponen, y que a su vez, permita depurar el Sistema de Justicia y el



Poder Judicial.





En todo sistema Republicano de Gobierno el Sistema de Justicia y el Poder Judicial tienen límites. Las fuerzas de seguridad, fiscales, jueces y magistrados que lo conforman,



incluyendo el Presidente del Organismo Judicial, no están por encima de la ley



sino debe sujetarse también a ella. Es



decir, deben rendir cuentas de su función y pueden ser sancionados



administrativa, civil o penalmente en aquellos casos en que, aún y siendo



miembros del Sistema de Justicia y del Poder judicial, cometan una ilegalidad.

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problema de fondo desde su concepción, el cual



radica en que es un ente supranacional que no está sujeta a la



Constitución y las Leyes de Guatemala y por lo tanto no puede exigírsele la



rendición de cuentas en nuestro País. Es decir, que si contraviene la



Constitución Política de la República o las leyes en Guatemala, no puede



sancionársele administrativa, civil o penalmente, al responsable en nuestro



País.





La CICIG en Guatemala, es un Poder que no tiene límites ante nuestra



Constitución y nuestras leyes; es un ente supranacional que está por encima de ellas y no sujeto a las



mismas. Lo anterior le permite a la CICIG, de forma muy particular,



distorsionar el funcionamiento normal del Sistema de Justicia de un País



Soberano, debilitando con ello, el ya precario Sistema Republicano en



Guatemala.





Uno de los pilares fundamentales del Sistema Republicano es el de



igualdad ante la ley, es decir un gobierno de leyes, en donde nadie es superior



a la ley; ni gobernantes ni gobernados.



Pero desde el momento que se acepta a un Poder, que actúa dentro del Sistema de



Justicia de Guatemala, sin que deba rendir cuentas de su actuar y con inmunidad



en su actuar, el debilitamiento del sistema Republicano es evidente.





Personalmente creo que en Guatemala deben mejorarse las capacidades



técnicas de todos los actores del Sistema de Justicia y del Poder



Judicial. Sin duda la capacitación y la



mejora de esas capacidades puede darse en forma más acelerada con convenios de



apoyo técnico internacional. Sin



embargo, creo que el modelo que se ha venido utilizando en Guatemala, con un



ente supranacional que está por encima de la Constitución y de las leyes del



País, es un camino además de equivocado,



riesgoso para las demás libertades de los ciudadanos y a costa de un



debilitamiento mayor del Sistema Republicano de Gobierno, que dicho sea de paso, esta consagrado en



nuestra Constitución cono un precepto constitucional de rango mayor al ser un



artículo no reformable.





Por la razón anterior, que para mí es suficiente, espero



no se le renueve su mandato.









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