Actualidad
Actualidad
Política
Política
Empresa
Empresa
Opinión
Opinión
Webinars
Webinars
Inmobiliaria
Inmobiliaria
Eventos
Eventos
Agenda Empresarial
Agenda Empresarial

Importancia de gobiernos Iocales y descentralización

Redacción
14 de agosto, 2014

La iniciativa de ley de fomento a



la inversión y empleo parece causar cada ves mas controversia entre los



diferentes sectores de la economía. Si



bien el espíritu de la ley es de muy buenas intenciones ya que busca atraer



inversión, generar empleo y fomentar la inversión en el interior del país, creo



que es un poco ingenuo creer que esta ley por sí sola es el camino para



alcanzar estos objetivos. Para atraer inversión y generar empleo se requiere la



articulación de muchos esfuerzos que le provean a los inversionistas reglas



claras, certeza jurídica, infraestructura, seguridad, productividad del capital



humano por mencionar algunos factores importantes. Otro tema que hay que



considerar es la desventaja en la que se coloca a aquellas empresas



establecidas que no podrán aplicar a esta ley y que contradice los principios



republicanos que buscan la igualdad ante la ley. En fin hay mucho que debatir con respecto a



esta iniciativa y otras más, sin embargo en esta ocasión me quiero enfocar en el



fomento a la inversión en el interior del país y la creación de ciudades



secundarias que contribuyan al desarrollo rural.





En un país como Guatemala que es



pluricultural, multilingüe y con mucha riqueza en recursos naturales, quien



mejor que los alcaldes y los gobiernos locales para identificar cuales son las



necesidades de su territorio y así crear políticas públicas que sirvan para



resolver los problemas específicos de la localidad. Sin embargo nuestro sistema



político carece de incentivos para buscar el desarrollo local. Desafortunadamente



mientras el poder político y el gasto público siga concentrado en el gobierno



central difícilmente una ley como la de inversión y empleo va a poder obtener



los resultados esperados en el interior del país.





Hace unos días leía la noticia de



un joven alcalde en Alemania que había logrado saldar la deuda pública de su



municipio reduciendo los impuestos, además de haber logrado el establecimiento



de nuevas empresas locales y extranjeras. Estas iniciativas solo son posibles



cuando a través de la descentralización diluimos el poder y los gobiernos



locales tienen la capacidad de establecer sus propias reglas para ser



competitivos. Actualmente sugerir que el gasto público debe hacerse en la



localidad que recauda los tributos podría sonar irresponsable ya que la



necesidad de inversión pública es mayor en las regiones del país que tienen



tasas mas bajas de recaudación fiscal. También un gobierno centralizado como el



que tenemos se debilita la separación de poderes.

SUSCRÍBASE A NUESTRO NEWSLETTER




La realidad económica y social que



tenemos hoy en día responde a la debilidad de nuestras instituciones y a la



poca alineación de los incentivos para alcanzar los objetivos de desarrollo y



crecimiento económico. Si tuviéramos



una política de desarrollo desde lo local y nuestros alcaldes tuvieran la



capacidad de tomar decisiones en cuanto a las inversiones locales en



infraestructura y los incentivos correctos para generar desarrollo económico,



generaríamos una competencia positiva entre municipalidades por atraer



inversión a su municipio y así generar desarrollo local.





Importancia de gobiernos Iocales y descentralización

Redacción
14 de agosto, 2014

La iniciativa de ley de fomento a



la inversión y empleo parece causar cada ves mas controversia entre los



diferentes sectores de la economía. Si



bien el espíritu de la ley es de muy buenas intenciones ya que busca atraer



inversión, generar empleo y fomentar la inversión en el interior del país, creo



que es un poco ingenuo creer que esta ley por sí sola es el camino para



alcanzar estos objetivos. Para atraer inversión y generar empleo se requiere la



articulación de muchos esfuerzos que le provean a los inversionistas reglas



claras, certeza jurídica, infraestructura, seguridad, productividad del capital



humano por mencionar algunos factores importantes. Otro tema que hay que



considerar es la desventaja en la que se coloca a aquellas empresas



establecidas que no podrán aplicar a esta ley y que contradice los principios



republicanos que buscan la igualdad ante la ley. En fin hay mucho que debatir con respecto a



esta iniciativa y otras más, sin embargo en esta ocasión me quiero enfocar en el



fomento a la inversión en el interior del país y la creación de ciudades



secundarias que contribuyan al desarrollo rural.





En un país como Guatemala que es



pluricultural, multilingüe y con mucha riqueza en recursos naturales, quien



mejor que los alcaldes y los gobiernos locales para identificar cuales son las



necesidades de su territorio y así crear políticas públicas que sirvan para



resolver los problemas específicos de la localidad. Sin embargo nuestro sistema



político carece de incentivos para buscar el desarrollo local. Desafortunadamente



mientras el poder político y el gasto público siga concentrado en el gobierno



central difícilmente una ley como la de inversión y empleo va a poder obtener



los resultados esperados en el interior del país.





Hace unos días leía la noticia de



un joven alcalde en Alemania que había logrado saldar la deuda pública de su



municipio reduciendo los impuestos, además de haber logrado el establecimiento



de nuevas empresas locales y extranjeras. Estas iniciativas solo son posibles



cuando a través de la descentralización diluimos el poder y los gobiernos



locales tienen la capacidad de establecer sus propias reglas para ser



competitivos. Actualmente sugerir que el gasto público debe hacerse en la



localidad que recauda los tributos podría sonar irresponsable ya que la



necesidad de inversión pública es mayor en las regiones del país que tienen



tasas mas bajas de recaudación fiscal. También un gobierno centralizado como el



que tenemos se debilita la separación de poderes.

SUSCRÍBASE A NUESTRO NEWSLETTER




La realidad económica y social que



tenemos hoy en día responde a la debilidad de nuestras instituciones y a la



poca alineación de los incentivos para alcanzar los objetivos de desarrollo y



crecimiento económico. Si tuviéramos



una política de desarrollo desde lo local y nuestros alcaldes tuvieran la



capacidad de tomar decisiones en cuanto a las inversiones locales en



infraestructura y los incentivos correctos para generar desarrollo económico,



generaríamos una competencia positiva entre municipalidades por atraer



inversión a su municipio y así generar desarrollo local.





¿Quiere recibir notificaciones de alertas?