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Irresponsabilidad fiscal = Chantaje

Redacción República
03 de noviembre, 2014

Cuando el gasto público es mayor que los ingresos



tributarios, lo llaman presupuesto deficitario o presupuesto desbalanceado.



Cuando el ejecutivo, es decir el Presidente y su camarilla, presentan para



aprobación en el Congreso un presupuesto con estas características, siempre



argumentan (atolitariamente) que el



país aún tiene un margen de endeudamiento y por consiguiente el déficit puede



ser cubierto con préstamos. Con esta excusa, año tras año se aprueban



presupuestos deficitarios.

Los políticos se empeñan en hacernos creer que gastar más



que los ingresos es no sólo correcto sino además deseable, algo así como entre



más veneno tome mejor será su salud. Pero eso no es todo, además nos dicen que



lo mejor para nuestras finanzas es pedir prestado para pagar lo que ya debemos,



así como gastar más cada año, no importa



si hay que pedir fiado para cubrir esos gastos. ¿Le parece ridículo o ilógico?



Pues esa es la receta que pregonan los politiqueros cuando presentan el



presupuesto de ingresos y gastos de la nación.

Debido a un presupuesto deficitario, durante estas semanas hemos sido testigos de cómo el gobierno ha intentado chantajearnos pidiendo la aprobación urgente de bonos del tesoro Q4,000 millones (USD$500 millones)



que servirán, en su mayoría, para pagar deuda. La percepción de urgencia la han



aumentado mediante el chantaje al dejar de trasladar fondos a los diferentes



ministerios. Con la misma excusa, los fondos dejaron de llegar al Congreso y al



Organismo Judicial (OJ), al extremo que los sindicalistas del OJ amenazaron con



paralizar el sistema judicial.

SUSCRÍBASE A NUESTRO NEWSLETTER

La falta de gasolina para las patrullas de la policía, la



falta de medicinas y salarios para los burócratas son algunas de las



situaciones de crisis que generó el gobierno para chantajearnos. Si analizamos



un poco más la situación, nos damos cuenta que este chantaje es el resultado de



muchas acciones irresponsables por parte de los politiqueros que ahora pretenden



(como siempre) que nosotros asumamos las consecuencias de sus decisiones



irracionales.

Los politiqueros pretenden hacernos pagar las consecuencias



de un presupuesto deficitario, con metas irreales. Pretenden que sigamos



endeudándonos para mantener un nivel de gasto a todas luces insostenible. Pretenden



que paguemos también los costos de la corrupción que se ha enquistado en el



poder y que nos cuesta anualmente Q15,000 millones, según las declaraciones de



la Vicepresidente Roxana Baldetti hace dos años. Corrupción que en ese momento



parecía frustrarle pero que ahora no le hace cosquillas a nadie en el gobierno,



empezando por ella.

Todos los gobiernos, pero en especial éste con Otto Pérez



Molina y Roxana Baldetti al frente, se han empeñado en hacernos creer que el



problema es de ingresos. Que la crisis que hoy vivimos es por la falta del pago



de impuestos y no por su incompetencia, irresponsabilidad y voracidad a la hora



de administrar el dinero que nos quitan a través de los tributos. Ahora nos



chantajean usando el lenguaje atolitario



al decirnos que no hay dinero porque no se han aprobado los bonos, claro que no



hay dinero ni habrá dinero que alcance para satisfacer la corrupción rampante.

Sin embargo, los politiqueros lloran cual magdalenas



alegando que ya no es posible contener



más el gasto público y es necesario pedir fiado por enésima ocasión. Aducen que



ya han reducido al máximo los gastos sin embargo pretenden que se nos olviden



las compras por excepción que han hecho, especialmente el Ministerio de



Gobernación. Compras sobrevaloradas en



la mayoría de los casos, como en medicamentos, vacunas, armas, aviones,



software, alimentos y así podríamos seguir con la lista.

Estos politiqueros atolitarios



dicen que ya no pueden contener el gasto



y pretenden que sea usted el que contenga no sólo sus gastos sino también la



respiración para que ellos puedan gastar a sus anchas el dinero que tanto



trabajo le cuesta ganar para su familia. Que sea usted el que deje de gastar en



superficialidades y aporte cada vez



más con sus tributos. Porque a final de



cuentas, hoy o mañana, usted y yo seremos quienes pagaremos el festín de los



políticos.

@Md30





Irresponsabilidad fiscal = Chantaje

Redacción República
03 de noviembre, 2014

Cuando el gasto público es mayor que los ingresos



tributarios, lo llaman presupuesto deficitario o presupuesto desbalanceado.



Cuando el ejecutivo, es decir el Presidente y su camarilla, presentan para



aprobación en el Congreso un presupuesto con estas características, siempre



argumentan (atolitariamente) que el



país aún tiene un margen de endeudamiento y por consiguiente el déficit puede



ser cubierto con préstamos. Con esta excusa, año tras año se aprueban



presupuestos deficitarios.

Los políticos se empeñan en hacernos creer que gastar más



que los ingresos es no sólo correcto sino además deseable, algo así como entre



más veneno tome mejor será su salud. Pero eso no es todo, además nos dicen que



lo mejor para nuestras finanzas es pedir prestado para pagar lo que ya debemos,



así como gastar más cada año, no importa



si hay que pedir fiado para cubrir esos gastos. ¿Le parece ridículo o ilógico?



Pues esa es la receta que pregonan los politiqueros cuando presentan el



presupuesto de ingresos y gastos de la nación.

Debido a un presupuesto deficitario, durante estas semanas hemos sido testigos de cómo el gobierno ha intentado chantajearnos pidiendo la aprobación urgente de bonos del tesoro Q4,000 millones (USD$500 millones)



que servirán, en su mayoría, para pagar deuda. La percepción de urgencia la han



aumentado mediante el chantaje al dejar de trasladar fondos a los diferentes



ministerios. Con la misma excusa, los fondos dejaron de llegar al Congreso y al



Organismo Judicial (OJ), al extremo que los sindicalistas del OJ amenazaron con



paralizar el sistema judicial.

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La falta de gasolina para las patrullas de la policía, la



falta de medicinas y salarios para los burócratas son algunas de las



situaciones de crisis que generó el gobierno para chantajearnos. Si analizamos



un poco más la situación, nos damos cuenta que este chantaje es el resultado de



muchas acciones irresponsables por parte de los politiqueros que ahora pretenden



(como siempre) que nosotros asumamos las consecuencias de sus decisiones



irracionales.

Los politiqueros pretenden hacernos pagar las consecuencias



de un presupuesto deficitario, con metas irreales. Pretenden que sigamos



endeudándonos para mantener un nivel de gasto a todas luces insostenible. Pretenden



que paguemos también los costos de la corrupción que se ha enquistado en el



poder y que nos cuesta anualmente Q15,000 millones, según las declaraciones de



la Vicepresidente Roxana Baldetti hace dos años. Corrupción que en ese momento



parecía frustrarle pero que ahora no le hace cosquillas a nadie en el gobierno,



empezando por ella.

Todos los gobiernos, pero en especial éste con Otto Pérez



Molina y Roxana Baldetti al frente, se han empeñado en hacernos creer que el



problema es de ingresos. Que la crisis que hoy vivimos es por la falta del pago



de impuestos y no por su incompetencia, irresponsabilidad y voracidad a la hora



de administrar el dinero que nos quitan a través de los tributos. Ahora nos



chantajean usando el lenguaje atolitario



al decirnos que no hay dinero porque no se han aprobado los bonos, claro que no



hay dinero ni habrá dinero que alcance para satisfacer la corrupción rampante.

Sin embargo, los politiqueros lloran cual magdalenas



alegando que ya no es posible contener



más el gasto público y es necesario pedir fiado por enésima ocasión. Aducen que



ya han reducido al máximo los gastos sin embargo pretenden que se nos olviden



las compras por excepción que han hecho, especialmente el Ministerio de



Gobernación. Compras sobrevaloradas en



la mayoría de los casos, como en medicamentos, vacunas, armas, aviones,



software, alimentos y así podríamos seguir con la lista.

Estos politiqueros atolitarios



dicen que ya no pueden contener el gasto



y pretenden que sea usted el que contenga no sólo sus gastos sino también la



respiración para que ellos puedan gastar a sus anchas el dinero que tanto



trabajo le cuesta ganar para su familia. Que sea usted el que deje de gastar en



superficialidades y aporte cada vez



más con sus tributos. Porque a final de



cuentas, hoy o mañana, usted y yo seremos quienes pagaremos el festín de los



políticos.

@Md30





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