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Libertad como condición necesaria para desarrollo

Redacción República
22 de octubre, 2014

Empiezo con la conclusión, no hay dignidad humana sin libertad.



Pareciera trivial tener que decirlo, pero en Guatemala nos saltamos los pasos



más básicos para entrar en análisis dizque profundos que obvian todos los



preceptos de un buen análisis, sea en temas sociales, políticos o económicos.

La libertad podrá ser condición necesaria, pero obviamente no es



necesariamente una condición suficiente para el desarrollo.

Pero es necesaria. Y eso es importante. Para propósitos del



presente análisis, aceptemos esa premisa. La libertad es condición necesaria



del desarrollo.

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El hecho de que además de la libertad se necesitan otras cosas para



lograr el desarrollo no justifica los ataques sin sentido sobre el concepto de



libertad que ocurre en Guatemala. La misma etiqueta liberal se ha vuelto un



insulto, cosa que no termino.

Todo ser humano pensante es un liberal. Los columnistas



guatemaltecos más vociferes en contra de los liberales, los miro yo como



liberales, si me permiten tomarles su palabra. Su disgusto contra la



discriminación, la intolerancia, la opresión, el abuso del poder, en fin las



afrentas a la dignidad humana básica, los hace a todos ¡Liberales!

Argumentos que exaltan los supuestos logros de regímenes totalitarios



como el cubano en materia de salud y educación me parecen absurdos. Comparten



todas las cualidades de una cárcel del estado de Texas de Estados Unidos.



Te cuidamos, te damos techo, te damos alimento, te damos recreo, sólo no puedes



salir ¿En qué difiere? En nada.

¿Y de ese modelo nos pretenden extraer lecciones para el



desarrollo? No hay otra manera de decirlo: es una completa locura.



Por lo menos las cárceles de Texas y Arizona tienen la salvedad que la gente



que vive -y sufre- dentro de ellas merece estar ahí, Y todo el trato duro que



“sufren” les corresponde. Todo lo opuesto de lo que ocurre en



regímenes como el cubano, el de Corea del Norte, y los demás regímenes



totalitarios comunistas, donde la población no ha hecho nada más que nacer bajo



su mandato para sufrir como sufren.

Casi sin excepción, todo apologista de regímenes comunistas vive fuera



de las garras de los regímenes comunistas, lo que les hace fácil tomar esa



postura. Los países capitalistas tienen problemas de inmigración; los



comunistas tienen problemas de emigración. Los países totalitarios suelen



imponer restricciones que impiden que “su” gente se vaya del país. Y para colmo



de males, la izquierda internacional ataca a los países capitalistas como



Estados Unidos, por no estar suficientemente abiertos a toda la gente que



quiere emigrar, a su “maldito sistema”, a su libertad.

Los intelectuales de occidente podrán cantar las bondades de los



sistemas socialistas como quieran. Pero el hecho de que hayan decidido ellos



mismos vivir en países occidentales nos dice mucho. Los más importantes es



que quienes tienen recursos para vivir en cualquier país del mundo, siempre,



sin excepción, escogen un país occidental, democrático y capitalista. No



hay ninguno que no lo haga. Cantarán las bondades de China y de Cuba, pero



desde afuera. Porque aprecian la libertad de expresión de pensamiento que



sólo el sistema liberal les otorga.

Creo que es hora de que todo intelectual declare, si es liberal o no lo



es. Podrá existir un sinfín de vertientes del liberalismo, pero yo en lo



personal no veo como alguien se puede llamar intelectual y al mismo tiempo anti



liberal. Sería una contradicción lógica y al mismo tiempo empírica.



De aquí en adelante todos debemos de definir qué tipo de liberales somos.

Como lo he dicho en otros espacios, yo me identifico como Ordoliberal.



Creo en un liberalismo ordenado, donde el Estado marca las reglas, y los



individuos marcan la evolución de la sociedad. Creo en el orden



espontáneo del liberalismo como un ideal, pero por las dudas prefiero que se



asegure un orden liberal. Para esto se necesitan instituciones públicas



orientadas hacia el liberalismo. El anarco capitalismo me deja frío en este



sentido. Me interesa de sobremanera ver como los pensadores de izquierda toman



postura respecto al concepto del liberalismo ¿A ver quién se apunta a



declararse contra el liberalismo?





Libertad como condición necesaria para desarrollo

Redacción República
22 de octubre, 2014

Empiezo con la conclusión, no hay dignidad humana sin libertad.



Pareciera trivial tener que decirlo, pero en Guatemala nos saltamos los pasos



más básicos para entrar en análisis dizque profundos que obvian todos los



preceptos de un buen análisis, sea en temas sociales, políticos o económicos.

La libertad podrá ser condición necesaria, pero obviamente no es



necesariamente una condición suficiente para el desarrollo.

Pero es necesaria. Y eso es importante. Para propósitos del



presente análisis, aceptemos esa premisa. La libertad es condición necesaria



del desarrollo.

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El hecho de que además de la libertad se necesitan otras cosas para



lograr el desarrollo no justifica los ataques sin sentido sobre el concepto de



libertad que ocurre en Guatemala. La misma etiqueta liberal se ha vuelto un



insulto, cosa que no termino.

Todo ser humano pensante es un liberal. Los columnistas



guatemaltecos más vociferes en contra de los liberales, los miro yo como



liberales, si me permiten tomarles su palabra. Su disgusto contra la



discriminación, la intolerancia, la opresión, el abuso del poder, en fin las



afrentas a la dignidad humana básica, los hace a todos ¡Liberales!

Argumentos que exaltan los supuestos logros de regímenes totalitarios



como el cubano en materia de salud y educación me parecen absurdos. Comparten



todas las cualidades de una cárcel del estado de Texas de Estados Unidos.



Te cuidamos, te damos techo, te damos alimento, te damos recreo, sólo no puedes



salir ¿En qué difiere? En nada.

¿Y de ese modelo nos pretenden extraer lecciones para el



desarrollo? No hay otra manera de decirlo: es una completa locura.



Por lo menos las cárceles de Texas y Arizona tienen la salvedad que la gente



que vive -y sufre- dentro de ellas merece estar ahí, Y todo el trato duro que



“sufren” les corresponde. Todo lo opuesto de lo que ocurre en



regímenes como el cubano, el de Corea del Norte, y los demás regímenes



totalitarios comunistas, donde la población no ha hecho nada más que nacer bajo



su mandato para sufrir como sufren.

Casi sin excepción, todo apologista de regímenes comunistas vive fuera



de las garras de los regímenes comunistas, lo que les hace fácil tomar esa



postura. Los países capitalistas tienen problemas de inmigración; los



comunistas tienen problemas de emigración. Los países totalitarios suelen



imponer restricciones que impiden que “su” gente se vaya del país. Y para colmo



de males, la izquierda internacional ataca a los países capitalistas como



Estados Unidos, por no estar suficientemente abiertos a toda la gente que



quiere emigrar, a su “maldito sistema”, a su libertad.

Los intelectuales de occidente podrán cantar las bondades de los



sistemas socialistas como quieran. Pero el hecho de que hayan decidido ellos



mismos vivir en países occidentales nos dice mucho. Los más importantes es



que quienes tienen recursos para vivir en cualquier país del mundo, siempre,



sin excepción, escogen un país occidental, democrático y capitalista. No



hay ninguno que no lo haga. Cantarán las bondades de China y de Cuba, pero



desde afuera. Porque aprecian la libertad de expresión de pensamiento que



sólo el sistema liberal les otorga.

Creo que es hora de que todo intelectual declare, si es liberal o no lo



es. Podrá existir un sinfín de vertientes del liberalismo, pero yo en lo



personal no veo como alguien se puede llamar intelectual y al mismo tiempo anti



liberal. Sería una contradicción lógica y al mismo tiempo empírica.



De aquí en adelante todos debemos de definir qué tipo de liberales somos.

Como lo he dicho en otros espacios, yo me identifico como Ordoliberal.



Creo en un liberalismo ordenado, donde el Estado marca las reglas, y los



individuos marcan la evolución de la sociedad. Creo en el orden



espontáneo del liberalismo como un ideal, pero por las dudas prefiero que se



asegure un orden liberal. Para esto se necesitan instituciones públicas



orientadas hacia el liberalismo. El anarco capitalismo me deja frío en este



sentido. Me interesa de sobremanera ver como los pensadores de izquierda toman



postura respecto al concepto del liberalismo ¿A ver quién se apunta a



declararse contra el liberalismo?





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