Actualidad
Actualidad
Política
Política
Empresa
Empresa
Opinión
Opinión
Inmobiliaria
Inmobiliaria
Agenda Empresarial
Agenda Empresarial

1,300 días y 6 Ministros

.
Jorge Benavides |
21 de abril, 2026

Si hoy quisiéramos saber de forma objetiva cuál es el estado de la Red Vial del país, es materialmente imposible. Sin ser una fuente oficial, se tiene una evaluación parcial que se hizo en 2023, y, al día de hoy, ni siquiera hay un dato oficial de la extensión de la red vial registrada (el último es de 2024, con una red vial total de 19,281 kilómetros).

En la evaluación de 2023, se estimó que el 5.85% de la red vial se encontraba en excelentes condiciones, el 44.24% en buenas o muy buenas condiciones, el 32.27% en regulares condiciones, y 17.64% de los tramos se clasifican como en mal estado, muy mal estado o colapsado. El mayor reto a este respecto no es solamente mejorar el porcentaje de los tramos (caminos y carreteras) que se encuentra en óptimas condiciones, sino mantener de forma periódica la evaluación de toda la red vial y tener un dato actualizado.

Para ahondar aún más en la evaluación disponible, es importante destacar el incremento que se da en los costos según el tipo de intervención a realizar: de aproximadamente 11,000 kilómetros de la red vial que se evaluaron, 3,300 kilómetros no necesitaban mantenimiento, 2,320 Km necesitaban mantenimiento preventivo (Q52,250 por Km), 2,560 Km necesitaban mantenimiento menor (Q100,598 por Km), 1,877 Km necesitaban mantenimiento mayor (Q1.39 millones por Km), 920 Km necesitaban rehabilitación (Q5.77 millones por Km), y 33 Km necesitaban reconstrucción completa (Q9.98 millones por Km).

SUSCRÍBASE A NUESTRO NEWSLETTER

Entre hacer algo a tiempo y esperar al último momento, el costo se multiplica 190 veces. La inacción también es corrupción, porque obliga al Estado a pagar más cara la reparación de aquellos tramos a los que no se les dio mantenimiento preventivo cuando era oportuno.

Consideré oportuno entrar en el detalle de los datos porque solamente con información completa y oportuna es que se pueden tomar decisiones precisas y atinadas. Existen, existieron y existirán muy buenas intenciones de las personas a cargo de mantener funcionando la red vial del país, pero no es suficiente un buen criterio para garantizar que los fondos se ejecuten de la manera más eficiente posible.

Para reducir en lo posible el grado de discrecionalidad en la toma de decisiones, el 30 de septiembre de 2022 se hizo la donación al Ministerio de Comunicaciones de la herramienta HDM-4 (highway development and management system), siendo un software de vanguardia para estimar los costos de mantenimiento de la red vial de acuerdo a una serie de parámetros conocidos (e.g. clima, volumen de carga, cantidad de vehículos, material del tramo, etc.). Esta herramienta permite que las decisiones se basen en información completa, indicando el monto que se requiere para mantener la red vial en óptimas condiciones y, en caso de no tener todo el presupuesto disponible, priorizar los tramos que son más urgentes y que se vuelven estratégicos para la movilidad y la seguridad en todo el país.

A pesar de esta colaboración, las autoridades parecen renuentes al uso de la herramienta. Han pasado 6 Ministros y todo indica que los contratos siguen siendo insuficientes, a destiempo, y dispersos. Se asignan contratos sin un criterio claro de priorización, y con un notable retraso respecto del momento en el que fue necesaria la intervención.

Y por si esto no fuera suficiente, en lugar de solicitar más recursos para atender un activo que es clave y estratégico para el desarrollo del país, el Ministerio de Comunicaciones ha venido cediendo techo presupuestario mes tras mes. En enero se tenían casi Q10,000 millones asignados, pero al 16 de abril se tienen apenas 8,345 millones. ¿Por qué la reducción? Un indicio son los Q550 millones que se cedieron para cubrir el subsidio durante la emergencia por el encarecimiento de la gasolina.

En resumen, mi intención es destacar que no se puede seguir viendo a Guatemala como un país que se resuelve con decisiones a dedo. El problema es demasiado grande como para depender de las buenas intenciones de uno o de algunos funcionarios de turno. La tecnología debería permitir facilitar las cosas, pero el mayor obstáculo para la dignificación del pueblo termina siendo la renuencia para hacer las cosas de forma diferente, moderna y transparente. Y mientras no se toman estas decisiones, recuperar la red vial se encarece exponencialmente.

 

 

1,300 días y 6 Ministros

Jorge Benavides |
21 de abril, 2026
.

Si hoy quisiéramos saber de forma objetiva cuál es el estado de la Red Vial del país, es materialmente imposible. Sin ser una fuente oficial, se tiene una evaluación parcial que se hizo en 2023, y, al día de hoy, ni siquiera hay un dato oficial de la extensión de la red vial registrada (el último es de 2024, con una red vial total de 19,281 kilómetros).

En la evaluación de 2023, se estimó que el 5.85% de la red vial se encontraba en excelentes condiciones, el 44.24% en buenas o muy buenas condiciones, el 32.27% en regulares condiciones, y 17.64% de los tramos se clasifican como en mal estado, muy mal estado o colapsado. El mayor reto a este respecto no es solamente mejorar el porcentaje de los tramos (caminos y carreteras) que se encuentra en óptimas condiciones, sino mantener de forma periódica la evaluación de toda la red vial y tener un dato actualizado.

Para ahondar aún más en la evaluación disponible, es importante destacar el incremento que se da en los costos según el tipo de intervención a realizar: de aproximadamente 11,000 kilómetros de la red vial que se evaluaron, 3,300 kilómetros no necesitaban mantenimiento, 2,320 Km necesitaban mantenimiento preventivo (Q52,250 por Km), 2,560 Km necesitaban mantenimiento menor (Q100,598 por Km), 1,877 Km necesitaban mantenimiento mayor (Q1.39 millones por Km), 920 Km necesitaban rehabilitación (Q5.77 millones por Km), y 33 Km necesitaban reconstrucción completa (Q9.98 millones por Km).

SUSCRÍBASE A NUESTRO NEWSLETTER

Entre hacer algo a tiempo y esperar al último momento, el costo se multiplica 190 veces. La inacción también es corrupción, porque obliga al Estado a pagar más cara la reparación de aquellos tramos a los que no se les dio mantenimiento preventivo cuando era oportuno.

Consideré oportuno entrar en el detalle de los datos porque solamente con información completa y oportuna es que se pueden tomar decisiones precisas y atinadas. Existen, existieron y existirán muy buenas intenciones de las personas a cargo de mantener funcionando la red vial del país, pero no es suficiente un buen criterio para garantizar que los fondos se ejecuten de la manera más eficiente posible.

Para reducir en lo posible el grado de discrecionalidad en la toma de decisiones, el 30 de septiembre de 2022 se hizo la donación al Ministerio de Comunicaciones de la herramienta HDM-4 (highway development and management system), siendo un software de vanguardia para estimar los costos de mantenimiento de la red vial de acuerdo a una serie de parámetros conocidos (e.g. clima, volumen de carga, cantidad de vehículos, material del tramo, etc.). Esta herramienta permite que las decisiones se basen en información completa, indicando el monto que se requiere para mantener la red vial en óptimas condiciones y, en caso de no tener todo el presupuesto disponible, priorizar los tramos que son más urgentes y que se vuelven estratégicos para la movilidad y la seguridad en todo el país.

A pesar de esta colaboración, las autoridades parecen renuentes al uso de la herramienta. Han pasado 6 Ministros y todo indica que los contratos siguen siendo insuficientes, a destiempo, y dispersos. Se asignan contratos sin un criterio claro de priorización, y con un notable retraso respecto del momento en el que fue necesaria la intervención.

Y por si esto no fuera suficiente, en lugar de solicitar más recursos para atender un activo que es clave y estratégico para el desarrollo del país, el Ministerio de Comunicaciones ha venido cediendo techo presupuestario mes tras mes. En enero se tenían casi Q10,000 millones asignados, pero al 16 de abril se tienen apenas 8,345 millones. ¿Por qué la reducción? Un indicio son los Q550 millones que se cedieron para cubrir el subsidio durante la emergencia por el encarecimiento de la gasolina.

En resumen, mi intención es destacar que no se puede seguir viendo a Guatemala como un país que se resuelve con decisiones a dedo. El problema es demasiado grande como para depender de las buenas intenciones de uno o de algunos funcionarios de turno. La tecnología debería permitir facilitar las cosas, pero el mayor obstáculo para la dignificación del pueblo termina siendo la renuencia para hacer las cosas de forma diferente, moderna y transparente. Y mientras no se toman estas decisiones, recuperar la red vial se encarece exponencialmente.

 

 

¿Quiere recibir notificaciones de alertas?