Empréndete G100 y la plataforma de Siete Zero presentada por BAC premió a cuatro pequeños empresarios guatemaltecos que buscan alcanzar éxito en el mundo competitivo. El programa cerró 2025 con fondo de capital, mentoría y acompañamiento para los participantes. Escalar en Guatemala implica riesgos, costos y decisiones difíciles.
Por qué importa. Empréndete G100 es una apuesta directa al crecimiento empresarial. El modelo combina capital semilla, mentoría, capacitación especializada y formación. El objetivo ayudar a que las buenas ideas sobrevivan y crezcan en un entorno competitivo.
- BAC impulsó el programa con recursos propios y visión de largo plazo. Convocó a un grupo de líderes empresariales para conocer las historias, los sueños y retos de los participantes. Además, apoyarlos. El incentivo es crecer con disciplina y mercado.
- La convocatoria atrajo a 300 pequeñas empresas del país. Muchas operan fuera de la capital. El proceso exigió orden financiero, claridad de modelo y capacidad de ejecución. No todos llegaron al final.
- “Apoyamos Empréndete desde hace varios años. Creemos en generar prosperidad desde la empresa. El banco apuesta por empleo, productividad y autonomía empresarial.”, afirmó José Carlos Barrios, vicepresidente de Estrategia Comercial de BAC.
Datos clave. El programa filtró ideas hasta encontrar negocios con potencial real. El reto fue asignar capital sin distorsionar incentivos. Empréndete G100 apostó por acompañar de empresarios reconocidos antes de premiar.
- Comercio y servicios concentraron la mayoría de los proyectos. Tecnología creció, pero aún enfrenta barreras. Manufactura y social reflejan costos altos y poca escala.
- Solo 50 emprendimientos recibieron mentoría directa de los empresarios inversionistas del G100 y formación con la Universidad Galileo. El proceso elevó capacidades, pero exigió tiempo y formalización.
- “Unimos voluntad en acción. Empréndete G100 es el inicio de un camino sólido hacia el crecimiento y la oportunidad para quienes más lo necesitan”, explicó Daniel Panedas, director de Siete Zero y la plataforma Empréndete G100.
Qué destacar. Los ganadores trabajan problemas cotidianos con soluciones prácticas para los consumidores. Cada proyecto asumió riesgos operativos y de mercado. El capital permitió acelerar, no eliminar incertidumbre.
- Frissie, S.A. de Susana María Gaytán García, transforma productos agrícolas en frutas congeladas. Ofrece frutas frescas (mora, frambuesa, fresa, arándano, entre otras) y naturales. Reduce desperdicio y protege ingresos rurales. Su reto es escalar logística y cadena de frío.
- Fábrica Tavico, liderada por Sandra Sabina Tavico Pú, empresa de ecodigestores para tratar aguas residuales. Filtran el agua hasta 90% para devolverlas a la tierra. Atiende comunidades sin drenajes. El desafío es ampliar distribución y transporte.
- Hacienda del Café, de Carlos Roberto Castellanos Triminio, combina café de especialidad y turismo sostenible en Huehuetenango. Genera agroturismo, exportación, empleo local, agua y sostenibilidad.
Lo que sigue. El cierre de 2025 abre una nueva etapa. Escalar sigue siendo difícil. La informalidad, el crédito limitado y la infraestructura pesan. El sector privado decidió actuar.
- Kemonels, de Ángela Chiquín, preserva el telar de cintura con un modelo rentable. Su principal línea es la creación de tejidos a mano: rebozos, bufandas y ropa de casa. También colaboran con artesanos locales del cuero para expandir su oferta.
- BAC y Siete Zero planean ampliar la red G100. Más empresarios aportarán capital y tiempo. El desafío será mantener foco y calidad.
- “Esperamos que más emprendedores participen en el proceso de capacitación y formación. Además, que más empresarios guatemaltecos se suman a la iniciativa para que aporten experiencia y conocimiento”, concluyó Barrios.
En conclusión. BAC apostó por un modelo que combina capital, mentoría y acompañamiento sin quitarle autonomía al empresario. El resultado fueron cuatro proyectos que avanzan con más herramientas y mayor claridad para crecer.
- BAC y los empresarios del G100 pusieron recursos, tiempo y experiencia. El capital no reembolsable permitió acelerar decisiones sin perder control del negocio ni comprometer la propiedad, algo decisivo para pequeñas empresas.
- Los ganadores aún enfrentan retos importantes. Frissie, Fábrica Tavico, Hacienda del Café y Kemonels operan en entornos complejos, con desafíos de logística, escala y formalización.
Empréndete G100 y la plataforma de Siete Zero presentada por BAC premió a cuatro pequeños empresarios guatemaltecos que buscan alcanzar éxito en el mundo competitivo. El programa cerró 2025 con fondo de capital, mentoría y acompañamiento para los participantes. Escalar en Guatemala implica riesgos, costos y decisiones difíciles.
Por qué importa. Empréndete G100 es una apuesta directa al crecimiento empresarial. El modelo combina capital semilla, mentoría, capacitación especializada y formación. El objetivo ayudar a que las buenas ideas sobrevivan y crezcan en un entorno competitivo.
- BAC impulsó el programa con recursos propios y visión de largo plazo. Convocó a un grupo de líderes empresariales para conocer las historias, los sueños y retos de los participantes. Además, apoyarlos. El incentivo es crecer con disciplina y mercado.
- La convocatoria atrajo a 300 pequeñas empresas del país. Muchas operan fuera de la capital. El proceso exigió orden financiero, claridad de modelo y capacidad de ejecución. No todos llegaron al final.
- “Apoyamos Empréndete desde hace varios años. Creemos en generar prosperidad desde la empresa. El banco apuesta por empleo, productividad y autonomía empresarial.”, afirmó José Carlos Barrios, vicepresidente de Estrategia Comercial de BAC.
Datos clave. El programa filtró ideas hasta encontrar negocios con potencial real. El reto fue asignar capital sin distorsionar incentivos. Empréndete G100 apostó por acompañar de empresarios reconocidos antes de premiar.
- Comercio y servicios concentraron la mayoría de los proyectos. Tecnología creció, pero aún enfrenta barreras. Manufactura y social reflejan costos altos y poca escala.
- Solo 50 emprendimientos recibieron mentoría directa de los empresarios inversionistas del G100 y formación con la Universidad Galileo. El proceso elevó capacidades, pero exigió tiempo y formalización.
- “Unimos voluntad en acción. Empréndete G100 es el inicio de un camino sólido hacia el crecimiento y la oportunidad para quienes más lo necesitan”, explicó Daniel Panedas, director de Siete Zero y la plataforma Empréndete G100.
Qué destacar. Los ganadores trabajan problemas cotidianos con soluciones prácticas para los consumidores. Cada proyecto asumió riesgos operativos y de mercado. El capital permitió acelerar, no eliminar incertidumbre.
- Frissie, S.A. de Susana María Gaytán García, transforma productos agrícolas en frutas congeladas. Ofrece frutas frescas (mora, frambuesa, fresa, arándano, entre otras) y naturales. Reduce desperdicio y protege ingresos rurales. Su reto es escalar logística y cadena de frío.
- Fábrica Tavico, liderada por Sandra Sabina Tavico Pú, empresa de ecodigestores para tratar aguas residuales. Filtran el agua hasta 90% para devolverlas a la tierra. Atiende comunidades sin drenajes. El desafío es ampliar distribución y transporte.
- Hacienda del Café, de Carlos Roberto Castellanos Triminio, combina café de especialidad y turismo sostenible en Huehuetenango. Genera agroturismo, exportación, empleo local, agua y sostenibilidad.
Lo que sigue. El cierre de 2025 abre una nueva etapa. Escalar sigue siendo difícil. La informalidad, el crédito limitado y la infraestructura pesan. El sector privado decidió actuar.
- Kemonels, de Ángela Chiquín, preserva el telar de cintura con un modelo rentable. Su principal línea es la creación de tejidos a mano: rebozos, bufandas y ropa de casa. También colaboran con artesanos locales del cuero para expandir su oferta.
- BAC y Siete Zero planean ampliar la red G100. Más empresarios aportarán capital y tiempo. El desafío será mantener foco y calidad.
- “Esperamos que más emprendedores participen en el proceso de capacitación y formación. Además, que más empresarios guatemaltecos se suman a la iniciativa para que aporten experiencia y conocimiento”, concluyó Barrios.
En conclusión. BAC apostó por un modelo que combina capital, mentoría y acompañamiento sin quitarle autonomía al empresario. El resultado fueron cuatro proyectos que avanzan con más herramientas y mayor claridad para crecer.
- BAC y los empresarios del G100 pusieron recursos, tiempo y experiencia. El capital no reembolsable permitió acelerar decisiones sin perder control del negocio ni comprometer la propiedad, algo decisivo para pequeñas empresas.
- Los ganadores aún enfrentan retos importantes. Frissie, Fábrica Tavico, Hacienda del Café y Kemonels operan en entornos complejos, con desafíos de logística, escala y formalización.