Lo que para muchos podría parecer una actualización tecnológica fue, en realidad, la consolidación de un modelo de gobernanza más moderno, transparente y eficiente. El Banco de los Trabajadores migró hacia un sistema digital, multirrecintos, que transformó la experiencia de registro y votación.
Durante años, las asambleas implicaron registros manuales, papeletas físicas y conteos prolongados que extendían las jornadas. En 2026, ese esquema dio paso a un modelo apoyado por la plataforma de EVOTING, que permitió la acreditación digital y el voto electrónico auditado.
El proceso replicó una dinámica similar a las de unas elecciones: estaciones de votación, validación de identidad y emisión de voto en dispositivos electrónicos, todo bajo monitoreo en tiempo real.
Por primera vez, fue posible observar el flujo de incorporación de accionistas a medida que avanzaba la jornada, garantizando la trazabilidad completa y confirmación ágil de resultados. La tecnología no sustituyó la institucionalidad; la fortaleció.
El resultado fue un hito cuantificable. En la XXX Asamblea General Extraordinaria participaron 6,335 de los 10,457 accionistas acreditados. En la LVIII Asamblea General Ordinaria la participación alcanzó 6,775 accionistas.
Estas cifras contrastan de manera contundente con las registradas en años anteriores: 299 en la Asamblea Ordinaria de 2017 y 322, en la Extraordinaria de 2018. La evolución no solo es numérica; evidencia una creciente apropiación de los procesos de gobierno corporativo por parte de los propios dueños del banco.
La modernización tecnológica también impactó en la eficiencia de la jornada. Lo que antes implicaba procesos largos y fricciones operativas se convirtió en un esquema más ágil, con escrutinios confirmados con rapidez y menor incertidumbre. La reducción en tiempos no fue solo logística: tuvo un efecto directo en la experiencia del accionista y en la percepción de orden y transparencia.
La confianza del sistema descansa en una arquitectura robusta. EVOTING cuenta con certificación ISO/IEC 27001:2022 y más de once años de experiencia en procesos institucionales, incluyendo organismos internacionales como la OEA.
Para reforzar la integridad del proceso, BANTRAB implementó auditorías independientes en distintas etapas. Deloitte Guatemala supervisó el componente administrativo; Alliance Enterprise auditó el funcionamiento del sistema; ES Consulting realizó pruebas de ciberseguridad, todo con el acompañamiento del equipo interno de Seguridad de la Información. La combinación de tecnología certificada y auditoría independiente elevó el estándar de credibilidad.
En materia de decisiones, la Asamblea Extraordinaria eligió a Sergio Eduardo Romano Monzón y Julio César Ordóñez Montenegro como Directores Propietarios, y a Edgar Estuardo Ramírez Sánchez y Oscar Francisco Pineda Garay como Directores Suplentes, para el período comprendido entre el 1 de agosto de 2026 y el 31 de julio de 2030.
Por su parte, la Asamblea Ordinaria aprobó la Memoria de Labores, los estados financieros 2025 y el presupuesto 2026, junto con otros puntos estratégicos que respaldan la sostenibilidad institucional.
Estas resoluciones se sustentan en la solidez financiera del banco, que en los últimos años ha recibido mejoras y ratificaciones positivas en sus calificaciones otorgadas por Fitch Ratings y Moody’s. La gobernanza no se limita al cumplimiento formal; se vincula directamente con estabilidad, confianza y visión de largo plazo.
Lo ocurrido en 2026 no es un hecho aislado. Forma parte de una transformación estructural iniciada en 2017, orientada a fortalecer el gobierno corporativo mediante la actualización de políticas y procedimientos, el robustecimiento de la División de Gobierno Corporativo y Cumplimiento, y la consolidación de evaluaciones de idoneidad para aspirantes a Junta Directiva.
La digitalización implementada este año demuestra que la tecnología, cuando se integra con controles sólidos y supervisión independiente, no debilita la institucionalidad: la consolida.
Las Asambleas 2026 no solo registraron cifras récord. Confirmaron que la participación, la transparencia y la modernización pueden convivir en un mismo modelo. Y que la gobernanza, cuando evoluciona, también fortalece la confianza.
Lo que para muchos podría parecer una actualización tecnológica fue, en realidad, la consolidación de un modelo de gobernanza más moderno, transparente y eficiente. El Banco de los Trabajadores migró hacia un sistema digital, multirrecintos, que transformó la experiencia de registro y votación.
Durante años, las asambleas implicaron registros manuales, papeletas físicas y conteos prolongados que extendían las jornadas. En 2026, ese esquema dio paso a un modelo apoyado por la plataforma de EVOTING, que permitió la acreditación digital y el voto electrónico auditado.
El proceso replicó una dinámica similar a las de unas elecciones: estaciones de votación, validación de identidad y emisión de voto en dispositivos electrónicos, todo bajo monitoreo en tiempo real.
Por primera vez, fue posible observar el flujo de incorporación de accionistas a medida que avanzaba la jornada, garantizando la trazabilidad completa y confirmación ágil de resultados. La tecnología no sustituyó la institucionalidad; la fortaleció.
El resultado fue un hito cuantificable. En la XXX Asamblea General Extraordinaria participaron 6,335 de los 10,457 accionistas acreditados. En la LVIII Asamblea General Ordinaria la participación alcanzó 6,775 accionistas.
Estas cifras contrastan de manera contundente con las registradas en años anteriores: 299 en la Asamblea Ordinaria de 2017 y 322, en la Extraordinaria de 2018. La evolución no solo es numérica; evidencia una creciente apropiación de los procesos de gobierno corporativo por parte de los propios dueños del banco.
La modernización tecnológica también impactó en la eficiencia de la jornada. Lo que antes implicaba procesos largos y fricciones operativas se convirtió en un esquema más ágil, con escrutinios confirmados con rapidez y menor incertidumbre. La reducción en tiempos no fue solo logística: tuvo un efecto directo en la experiencia del accionista y en la percepción de orden y transparencia.
La confianza del sistema descansa en una arquitectura robusta. EVOTING cuenta con certificación ISO/IEC 27001:2022 y más de once años de experiencia en procesos institucionales, incluyendo organismos internacionales como la OEA.
Para reforzar la integridad del proceso, BANTRAB implementó auditorías independientes en distintas etapas. Deloitte Guatemala supervisó el componente administrativo; Alliance Enterprise auditó el funcionamiento del sistema; ES Consulting realizó pruebas de ciberseguridad, todo con el acompañamiento del equipo interno de Seguridad de la Información. La combinación de tecnología certificada y auditoría independiente elevó el estándar de credibilidad.
En materia de decisiones, la Asamblea Extraordinaria eligió a Sergio Eduardo Romano Monzón y Julio César Ordóñez Montenegro como Directores Propietarios, y a Edgar Estuardo Ramírez Sánchez y Oscar Francisco Pineda Garay como Directores Suplentes, para el período comprendido entre el 1 de agosto de 2026 y el 31 de julio de 2030.
Por su parte, la Asamblea Ordinaria aprobó la Memoria de Labores, los estados financieros 2025 y el presupuesto 2026, junto con otros puntos estratégicos que respaldan la sostenibilidad institucional.
Estas resoluciones se sustentan en la solidez financiera del banco, que en los últimos años ha recibido mejoras y ratificaciones positivas en sus calificaciones otorgadas por Fitch Ratings y Moody’s. La gobernanza no se limita al cumplimiento formal; se vincula directamente con estabilidad, confianza y visión de largo plazo.
Lo ocurrido en 2026 no es un hecho aislado. Forma parte de una transformación estructural iniciada en 2017, orientada a fortalecer el gobierno corporativo mediante la actualización de políticas y procedimientos, el robustecimiento de la División de Gobierno Corporativo y Cumplimiento, y la consolidación de evaluaciones de idoneidad para aspirantes a Junta Directiva.
La digitalización implementada este año demuestra que la tecnología, cuando se integra con controles sólidos y supervisión independiente, no debilita la institucionalidad: la consolida.
Las Asambleas 2026 no solo registraron cifras récord. Confirmaron que la participación, la transparencia y la modernización pueden convivir en un mismo modelo. Y que la gobernanza, cuando evoluciona, también fortalece la confianza.
EL TIPO DE CAMBIO DE HOY ES DE: