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Isabella Springmühl transforma los textiles guatemaltecos en arte vivo

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Alicia Utrera
25 de mayo, 2026

La moda, para Isabella Springmühl, nunca ha sido únicamente una cuestión estética. En Guatemala Fashion Week, la diseñadora guatemalteca presentó “Threadvolution”, una propuesta que celebró los 10 años de evolución creativa de su marca a través de un íntimo media lunch convertido en una experiencia visual y emocional. La presentación incluyó un desfile en donde cada pieza reveló el diálogo entre tradición, artesanía y transformación contemporánea. 

En medio de un ambiente cercano, modelos desfilaron diseños construidos a partir de huipiles, cortes y tejidos provenientes de distintas comunidades de Guatemala. “Threadvolution” funcionó como una especie de manifiesto creativo sobre el valor cultural que habita dentro de los textiles artesanales y las historias que contienen.

Springmühl explicó que el proyecto nace de su profunda conexión emocional con los tejidos guatemaltecos y de la necesidad de reinterpretarlos desde el respeto. La diseñadora, quien ha representado a Guatemala en distintos fashion weeks internacionales, compartió cómo su proceso creativo inicia siempre con el textil y no con un boceto tradicional. 

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“Cada diseño evoluciona hacia algo completamente nuevo, pero sigue cargando consigo la esencia, la energía y las historias que viven dentro de cada hilo”, expresó.

Durante el desfile se presentaron ocho looks que resumieron la esencia de la marca y mostraron la “anatomía” de cada pieza: desde su origen artesanal hasta su transformación final. Entre ellos destacó un oversized blazer elaborado con cortes de Colotenango, Huehuetenango, intervenido con flecos hechos por artesanas de Santa María de Jesús; así como una chaqueta estructurada confeccionada a partir de textiles de Aguacatán, cuya densidad permitió crear siluetas mucho más arquitectónicas. 

Otra de las piezas que captó la atención fue un cuello elaborado con un huipil de terciopelo de Cantel, Quetzaltenango, convertido en un accesorio contemporáneo sin perder la esencia de sus bordados originales. También sobresalió una chaqueta hecha con lona reciclada y bordados de mariposas realizados por artesanos de ADISA en Santiago Atitlán, organización integrada por personas con discapacidad física e intelectual. 

La propuesta también puso sobre la mesa la importancia del trabajo colaborativo detrás de cada diseño. Springmühl resaltó el papel de comunidades artesanas de Santa María de Jesús, Antigua Guatemala y Santiago Atitlán, así como el trabajo del sastre de la marca, Adrián, quien anteriormente colaboró con la abuela de la diseñadora hace más de cuatro décadas. 

“Threadvolution” dejó claro que el centro de la propuesta no es únicamente la moda, sino la preservación de la memoria textil guatemalteca. Cada look mostró cómo los tejidos pueden transformarse y encontrar nuevas formas de existir sin perder su identidad original.

La colección también reflejó una visión más amplia sobre sostenibilidad e inclusión dentro de la moda. Algunas piezas fueron construidas a partir de materiales reutilizados, mientras otras incorporaron intervenciones artesanales hechas por mujeres tejedoras y personas con discapacidad intelectual, integrando distintas historias y procesos dentro de una misma creación. 

Al cierre de la presentación, Isabella Springmühl reafirmó que Threadvolution representa la posibilidad de que los textiles guatemaltecos continúen vivos y evolucionando a través de nuevas generaciones y escenarios internacionales. “Los textiles no pertenecen al pasado. Siguen vivos. Siguen evolucionando”, compartió la diseñadora. 

Isabella Springmühl transforma los textiles guatemaltecos en arte vivo

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Alicia Utrera
25 de mayo, 2026

La moda, para Isabella Springmühl, nunca ha sido únicamente una cuestión estética. En Guatemala Fashion Week, la diseñadora guatemalteca presentó “Threadvolution”, una propuesta que celebró los 10 años de evolución creativa de su marca a través de un íntimo media lunch convertido en una experiencia visual y emocional. La presentación incluyó un desfile en donde cada pieza reveló el diálogo entre tradición, artesanía y transformación contemporánea. 

En medio de un ambiente cercano, modelos desfilaron diseños construidos a partir de huipiles, cortes y tejidos provenientes de distintas comunidades de Guatemala. “Threadvolution” funcionó como una especie de manifiesto creativo sobre el valor cultural que habita dentro de los textiles artesanales y las historias que contienen.

Springmühl explicó que el proyecto nace de su profunda conexión emocional con los tejidos guatemaltecos y de la necesidad de reinterpretarlos desde el respeto. La diseñadora, quien ha representado a Guatemala en distintos fashion weeks internacionales, compartió cómo su proceso creativo inicia siempre con el textil y no con un boceto tradicional. 

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“Cada diseño evoluciona hacia algo completamente nuevo, pero sigue cargando consigo la esencia, la energía y las historias que viven dentro de cada hilo”, expresó.

Durante el desfile se presentaron ocho looks que resumieron la esencia de la marca y mostraron la “anatomía” de cada pieza: desde su origen artesanal hasta su transformación final. Entre ellos destacó un oversized blazer elaborado con cortes de Colotenango, Huehuetenango, intervenido con flecos hechos por artesanas de Santa María de Jesús; así como una chaqueta estructurada confeccionada a partir de textiles de Aguacatán, cuya densidad permitió crear siluetas mucho más arquitectónicas. 

Otra de las piezas que captó la atención fue un cuello elaborado con un huipil de terciopelo de Cantel, Quetzaltenango, convertido en un accesorio contemporáneo sin perder la esencia de sus bordados originales. También sobresalió una chaqueta hecha con lona reciclada y bordados de mariposas realizados por artesanos de ADISA en Santiago Atitlán, organización integrada por personas con discapacidad física e intelectual. 

La propuesta también puso sobre la mesa la importancia del trabajo colaborativo detrás de cada diseño. Springmühl resaltó el papel de comunidades artesanas de Santa María de Jesús, Antigua Guatemala y Santiago Atitlán, así como el trabajo del sastre de la marca, Adrián, quien anteriormente colaboró con la abuela de la diseñadora hace más de cuatro décadas. 

“Threadvolution” dejó claro que el centro de la propuesta no es únicamente la moda, sino la preservación de la memoria textil guatemalteca. Cada look mostró cómo los tejidos pueden transformarse y encontrar nuevas formas de existir sin perder su identidad original.

La colección también reflejó una visión más amplia sobre sostenibilidad e inclusión dentro de la moda. Algunas piezas fueron construidas a partir de materiales reutilizados, mientras otras incorporaron intervenciones artesanales hechas por mujeres tejedoras y personas con discapacidad intelectual, integrando distintas historias y procesos dentro de una misma creación. 

Al cierre de la presentación, Isabella Springmühl reafirmó que Threadvolution representa la posibilidad de que los textiles guatemaltecos continúen vivos y evolucionando a través de nuevas generaciones y escenarios internacionales. “Los textiles no pertenecen al pasado. Siguen vivos. Siguen evolucionando”, compartió la diseñadora. 

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