La crisis en la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC) se profundizó este martes 7 de abril, cuando estudiantes de las facultades de Odontología y Medicina Veterinaria intentaron abrir los accesos al campus central y fueron atacados por grupos encapuchados que mantienen tomada la casa de estudios.
Es noticia. El enfrentamiento dejó al menos tres personas heridas y volvió a poner en evidencia la violencia, el desgobierno y las maniobras políticas que rodean el cierre universitario, a solo un día de la elección del rector.
- La toma del campus se produjo el lunes 6 de abril, cuando supuestos integrantes de los Comités de Huelga cerraron completamente las puertas de la USAC.
- Al día siguiente, un grupo de estudiantes decidió intentar recuperar el acceso a la universidad para reanudar actividades académicas y de servicio social, pero fue repelido violentamente por personas encapuchadas que resguardaban los portones.
- El cierre ha generado un impacto directo en la población usuaria de los servicios universitarios. Un estudiante de Odontología, que solicitó el anonimato por temor a represalias, aseguró que más de 2,500 pacientes se han quedado sin atención dental. “Son personas de escasos recursos que dependen de las clínicas de la USAC. El daño social que se está causando es real y nadie se hace responsable”, afirmó.
Qué destacar. La afectación alcanza también a las granjas de Zootecnia, donde se desarrollan prácticas académicas y proyectos productivos.
- Estudiantes de Veterinaria denunciaron que los animales enfrentan carencias de alimentación y falta de atención médica, debido a que no se autorizó el ingreso de personal mínimo para su cuidado. “Esta situación es inédita. En la toma de 2022, al menos se permitió el paso de personal para el mantenimiento. Hoy ni eso”, subrayó el estudiante consultado.
- Durante los hechos del 7 de abril, tras un primer choque entre estudiantes y encapuchados que dejó heridos, los universitarios optaron por retirarse.
- Poco después, otras personas, también encapuchadas, llegaron al lugar y se enfrentaron violentamente con quienes mantenían el control del campus, generando escenas de confusión sin que ninguna autoridad universitaria interviniera para mediar o restablecer el orden.
Sí, pero. Los encapuchados justifican la toma por el alza en los combustibles, un argumento que ha sido duramente cuestionado por estudiantes y docentes.
- La coincidencia temporal del cierre y la violencia, ocurridas a dos días de la elección del rector, ha reforzado la sospecha de que la toma responde más a intereses políticos que a demandas sociales legítimas, con el objetivo de neutralizar la presión estudiantil antes del proceso electoral.
- La elección de rector en la USAC arrastra importantes antecedentes de irregularidades. En procesos recientes se han denunciado exclusiones de electores mediante tecnicismos administrativos, modificaciones discrecionales de padrones, retrasos deliberados en la acreditación de cuerpos electorales y uso de argucias legales para impedir asambleas críticas.
- Estas prácticas han generado desconfianza y han sido señaladas como mecanismos para favorecer a determinados grupos de poder.
En conclusión. En este contexto, la toma del campus, la violencia contra estudiantes y el cierre total previo a los comicios refuerzan la percepción de que la USAC atraviesa una crisis institucional profunda.
- La universidad pública queda secuestrada por intereses políticos mientras se vulnera su función académica, social y de servicio a la población.
La crisis en la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC) se profundizó este martes 7 de abril, cuando estudiantes de las facultades de Odontología y Medicina Veterinaria intentaron abrir los accesos al campus central y fueron atacados por grupos encapuchados que mantienen tomada la casa de estudios.
Es noticia. El enfrentamiento dejó al menos tres personas heridas y volvió a poner en evidencia la violencia, el desgobierno y las maniobras políticas que rodean el cierre universitario, a solo un día de la elección del rector.
- La toma del campus se produjo el lunes 6 de abril, cuando supuestos integrantes de los Comités de Huelga cerraron completamente las puertas de la USAC.
- Al día siguiente, un grupo de estudiantes decidió intentar recuperar el acceso a la universidad para reanudar actividades académicas y de servicio social, pero fue repelido violentamente por personas encapuchadas que resguardaban los portones.
- El cierre ha generado un impacto directo en la población usuaria de los servicios universitarios. Un estudiante de Odontología, que solicitó el anonimato por temor a represalias, aseguró que más de 2,500 pacientes se han quedado sin atención dental. “Son personas de escasos recursos que dependen de las clínicas de la USAC. El daño social que se está causando es real y nadie se hace responsable”, afirmó.
Qué destacar. La afectación alcanza también a las granjas de Zootecnia, donde se desarrollan prácticas académicas y proyectos productivos.
- Estudiantes de Veterinaria denunciaron que los animales enfrentan carencias de alimentación y falta de atención médica, debido a que no se autorizó el ingreso de personal mínimo para su cuidado. “Esta situación es inédita. En la toma de 2022, al menos se permitió el paso de personal para el mantenimiento. Hoy ni eso”, subrayó el estudiante consultado.
- Durante los hechos del 7 de abril, tras un primer choque entre estudiantes y encapuchados que dejó heridos, los universitarios optaron por retirarse.
- Poco después, otras personas, también encapuchadas, llegaron al lugar y se enfrentaron violentamente con quienes mantenían el control del campus, generando escenas de confusión sin que ninguna autoridad universitaria interviniera para mediar o restablecer el orden.
Sí, pero. Los encapuchados justifican la toma por el alza en los combustibles, un argumento que ha sido duramente cuestionado por estudiantes y docentes.
- La coincidencia temporal del cierre y la violencia, ocurridas a dos días de la elección del rector, ha reforzado la sospecha de que la toma responde más a intereses políticos que a demandas sociales legítimas, con el objetivo de neutralizar la presión estudiantil antes del proceso electoral.
- La elección de rector en la USAC arrastra importantes antecedentes de irregularidades. En procesos recientes se han denunciado exclusiones de electores mediante tecnicismos administrativos, modificaciones discrecionales de padrones, retrasos deliberados en la acreditación de cuerpos electorales y uso de argucias legales para impedir asambleas críticas.
- Estas prácticas han generado desconfianza y han sido señaladas como mecanismos para favorecer a determinados grupos de poder.
En conclusión. En este contexto, la toma del campus, la violencia contra estudiantes y el cierre total previo a los comicios refuerzan la percepción de que la USAC atraviesa una crisis institucional profunda.
- La universidad pública queda secuestrada por intereses políticos mientras se vulnera su función académica, social y de servicio a la población.
EL TIPO DE CAMBIO DE HOY ES DE: